Aviation Group defiende que la formación de un técnico de mantenimiento aeronáutico no termina con el título. La actitud, la responsabilidad y la cultura de seguridad pesan tanto como los conocimientos técnicos. El centro, con sede en Fuenlabrada (Madrid), lo planteó el 19 de octubre a través de los casos de dos antiguos alumnos.
Terminar los estudios de Técnico de Mantenimiento Aeronáutico (TMA) no garantiza un empleo inmediato. Hay alumnos que entran enseguida en empresas de mantenimiento o aerolíneas, otros tardan más en lograr su primera oportunidad y algunos deben reforzar competencias personales antes de volver a trabajar. Aviation Group los considera etapas de un proceso profesional, no éxitos o fracasos.
María: actitud y formación continua
María, antigua alumna, estudió TMA por tradición familiar y con la idea de acceder al ejército, pero la aviación civil la convenció. Atribuye su contratación a la actitud: «Es muy importante que te vean con ganas de aprender y de ayudar a la empresa en su desarrollo». Suma un buen currículum y la sinceridad en la entrevista.
Hoy realiza el OJT (On-the-Job Training, formación en el puesto de trabajo) para incorporar su primer avión a la licencia, tras los cursos del A350 y del A320. Lamenta no haber conocido mejor la Licencia de Mantenimiento de Aeronaves (LMA) y la experiencia básica: «Muchos llegamos al primer trabajo sin saber muy bien cómo funciona todo ese recorrido».
Alumnos de Aviation Group durante unas prácticas. Foto: Aviation Group
Segunda oportunidad tras las prácticas
El segundo perfil son los alumnos con problemas de adaptación durante la Fase de Formación en Empresa (FFE), que a veces acaban en una finalización anticipada. Las causas pueden ser carencias en disciplina, puntualidad, comunicación o respeto a las normas. Para ellos, Aviation Group ofrece un curso de comportamiento profesional con dinámicas sencillas y reflexiones guiadas.
Julio es uno de esos alumnos. En las FFE hacía trabajos de chapa en una sala aparte, mientras otros compañeros trabajaban directamente con el avión, y lo vivió con frustración. Rompió una lima por un impulso e intentó ocultarlo, sustituyéndola por la de un compañero.
Hoy lo ve con perspectiva: «En este sector la seguridad es fundamental y estás trabajando con algo que puede afectar a la vida de muchas personas». Tras el curso, asegura que piensa más las cosas antes de actuar y atribuye el cambio al acompañamiento de la profesora, que le ayudó a entender qué debía mejorar.
Taller, aula y nuevo centro en Barajas
El centro sostiene que esa preparación se trabaja en el taller, con hábitos de disciplina y tareas, junto a profesionales con experiencia. También se trabaja en el aula, con normas de convivencia y responsabilidad individual, y en los módulos técnicos y transversales, con foco en la cultura de seguridad.
Este enfoque llega cuando el sector reclama técnicos. En agosto de 2025, Aviation Group estimó que España necesitará entre 8.000 y 13.000 técnicos en diez años, y en septiembre puso en marcha en Barajas un centro de más de 6.000 metros cuadrados que integra Formación Profesional (FP), universidad, empresas y residencia.




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