La norma necesita aún el visto bueno formal del Consejo de la Unión Europea (UE) y su publicación en el Diario Oficial de la UE. Será aplicable desde el 23 de octubre de 2027, la misma fecha que la revisión del reglamento de derechos de los pasajeros aéreos. Hasta entonces, siguen vigentes las normas actuales.
Reembolsos con intermediarios
Si un vuelo cancelado se compró en una agencia de viajes o una plataforma de reservas en línea, el pasajero recibirá el importe íntegro, con las comisiones de intermediación incluidas. El plazo máximo es de 14 días. La aerolínea tiene siete días para transferir el dinero al intermediario, que dispone de otros siete para pagar al viajero.
El intermediario debe informar de las condiciones de reembolso al hacer la reserva. Si no paga a tiempo, la aerolínea está obligada a intervenir y abonar el importe al pasajero. Cuando la compañía tramita el reembolso directamente, el plazo baja a siete días.
Un formulario para todos los transportes
Los viajeros podrán usar formularios estandarizados, disponibles en la web de la Comisión Europea en todas las lenguas oficiales de la UE. Servirán para cualquier tipo de viaje. Las compañías podrán seguir ofreciendo un formulario equivalente propio, y las solicitudes podrán presentarse por vía electrónica o por correo postal.
Las personas con discapacidad y las personas con movilidad reducida podrán viajar en avión con un acompañante gratis cuando su presencia sea necesaria. Hasta ahora, esa medida solo existía en autobús, tren y barco. Según la agencia EFE, se aplicará, por ejemplo, cuando la aerolínea exija la compañía por seguridad y no pueda prestar la asistencia precisa.
Las autoridades nacionales ganan competencias para investigar posibles infracciones. Podrán iniciar auditorías, inspecciones o entrevistas con los transportistas por iniciativa propia, sin esperar a que llegue una reclamación de los viajeros.
Encaje con la reforma aérea
El reglamento complementa la revisión de los derechos de los pasajeros aéreos que la Eurocámara ratificó en julio de 2026, con 646 votos a favor y 12 en contra. Esa reforma mantiene la compensación por retrasos de tres horas. Según el acuerdo provisional de junio de 2026, también incluye el equipaje de mano en el precio del billete.
Las indemnizaciones se estructuran en tres tramos según la distancia: 250 euros hasta 1.500 kilómetros, 400 euros entre 1.500 y 3.500 kilómetros y 600 euros en rutas más largas. El Comité de Transporte y Turismo (TRAN) del Parlamento ya había rechazado ampliar el umbral de retraso en su posición de octubre de 2025.


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