En el contexto del verano de 2026, numerosos pasajeros en España afrontan problemas en el aeropuerto que van desde la denegación de embarque hasta cargos adicionales inesperados o situaciones de estrés para los animales.
Según la plataforma especializada en derechos de pasajeros, los fallos más habituales se relacionan con desconocer las políticas de cada aerolínea, elegir mal el transportín o no preparar adecuadamente al animal antes del vuelo.
Lucía Cegarra, experta legal de Flightright, subraya que la planificación es determinante en el transporte aéreo de mascotas, desde los requisitos sanitarios hasta la reserva anticipada.
Reservas, costes y normativa: los principales errores
Uno de los errores más comunes es no comunicar a la aerolínea el transporte del animal con suficiente antelación, ya que que compañías como Iberia, Vueling o Air Europa limitan el número de mascotas por vuelo.
Estas aerolíneas exigen notificar el transporte en el momento de la reserva o, como máximo, 48 horas antes del vuelo; de lo contrario, el animal puede quedarse sin embarcar.
El coste del transporte también varía significativamente según la ruta, la compañía aérea y el tamaño del animal, con tarifas en cabina entre 35 y 175 euros por trayecto y más de 300 euros en bodega en vuelos de larga distancia.
Además, cada operador establece requisitos propios sobre peso, dimensiones del transportín y documentación, lo que incrementa el riesgo de incidencias si no se revisan previamente.
El transportín y la preparación del animal
El uso de un transportín homologado según la IATA es esencial para garantizar la seguridad del animal durante el vuelo, permitiendo que pueda moverse con comodidad.
En cabina, las dimensiones varían según la aerolínea, mientras que en bodega se exige un contenedor rígido, ventilado y con cierre seguro.
Los especialistas recomiendan habituar al perro al transportín semanas antes del viaje para reducir el estrés asociado al vuelo.
Requisitos veterinarios y nueva normativa europea
Viajar dentro de la Unión Europea exige cumplir requisitos estrictos, reforzados desde el 22 de abril de 2026 con el Reglamento (UE) 2016/429.
Entre las obligaciones figuran el pasaporte europeo para mascotas, la identificación mediante microchip y la vacunación antirrábica válida al menos 21 días antes del desplazamiento.
Los cachorros menores de 15 semanas no pueden viajar en la UE, y algunos destinos como Irlanda, Malta, Finlandia o Noruega requieren tratamientos adicionales contra parásitos.
Impacto del vuelo en el bienestar animal
El transporte aéreo puede generar estrés significativo en los perros debido a factores como ruido, cambios de temperatura o separación del dueño, especialmente en bodega.
Las razas braquicéfalas, como bulldogs o carlinos, presentan mayor riesgo respiratorio, lo que ha llevado a varias aerolíneas a restringir su transporte en determinadas condiciones.
Gestión de incidencias durante el vuelo
En caso de retrasos, es recomendable informar al personal del aeropuerto, mantener localizable al animal y garantizar que el transportín incluya datos de contacto visibles.
También se aconseja comunicar las necesidades del animal y valorar alternativas si la demora se prolonga, especialmente en periodos de alta demanda en verano.

Deje un comentario