La campaña cuenta con el respaldo de organismos reguladores como la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y la Administración Federal de Aviación (FAA), y pone el foco en un problema recurrente: pasajeros que retrasan la evacuación al intentar recuperar sus pertenencias o incluso grabar imágenes durante incidentes.
Desde la IATA se insiste en que cada segundo es crítico en una evacuación. Las aeronaves están certificadas bajo estrictos estándares que exigen evacuar a todos los ocupantes en un máximo de 90 segundos, un umbral que puede verse comprometido por comportamientos individuales inadecuados.
El incremento de casos documentados en redes sociales ha evidenciado esta tendencia. Según la organización, algunos pasajeros llegan a transportar maletas o grabar vídeos mientras abandonan el avión, lo que incrementa el riesgo de bloqueo en pasillos y salidas, además de interferir en la labor de la tripulación.
La EASA subraya que las tripulaciones reciben formación intensiva para gestionar evacuaciones y maximizar las probabilidades de supervivencia. Sin embargo, el éxito de estos procedimientos depende también de la cooperación de los pasajeros, que deben seguir instrucciones sin demora.
Los riesgos asociados al equipaje son múltiples. Recuperar maletas de los compartimentos superiores consume tiempo crítico, mientras que su transporte puede provocar caídas o daños en los toboganes de evacuación. Además, pueden obstruir la iluminación de emergencia o engancharse en elementos de la cabina.
El problema no es solo individual. Un único pasajero que se detiene puede ralentizar el flujo de evacuación de toda la cabina, afectando al uso eficiente de las salidas y comprometiendo la seguridad colectiva en un escenario de alta presión.
La FAA también advierte de un aumento en el número de pasajeros que no siguen las instrucciones en situaciones de emergencia, subrayando que el cumplimiento inmediato es un factor determinante para garantizar evacuaciones seguras.
Para respaldar la campaña, la IATA ha realizado un estudio en mercados como Estados Unidos, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Singapur. Los resultados revelan una brecha significativa entre el conocimiento teórico y la conducta real de los pasajeros.
El 80% de los encuestados afirma saber cómo actuar en una evacuación, pero solo el 61% identifica correctamente que debe dejar todas sus pertenencias. Además, el 33% ha visto casos de pasajeros llevándose equipaje y, de ellos, el 22% reconoce que probablemente haría lo mismo.
Otro dato relevante es la percepción del tiempo disponible. Solo el 18% sabe que las certificaciones se basan en evacuaciones de 90 segundos, mientras que el 38% cree que el proceso puede durar tres minutos o más, lo que refleja una subestimación del riesgo real.
Asimismo, uno de cada diez pasajeros admite que podría intentar llevar equipaje o seguir a otros que lo hagan, incluso en contra de las instrucciones. Sin embargo, el 60% afirma que sería menos probable hacerlo si mantiene consigo objetos esenciales como documentación o medicamentos.
La campaña incorpora materiales digitales y un vídeo diseñado con especialistas en comportamiento humano, utilizando elementos visuales impactantes para reforzar la retención del mensaje. El objetivo es modificar hábitos y mejorar la respuesta de los pasajeros ante emergencias.
Entre las recomendaciones clave, se insiste en prestar atención a las demostraciones de seguridad, no grabar durante evacuaciones y moverse con rapidez hacia la salida más cercana, dejando atrás cualquier pertenencia.
Con esta iniciativa, la IATA busca cerrar la brecha entre conocimiento y acción, en un contexto donde la creciente difusión de incidentes ha puesto de relieve que el factor humano sigue siendo determinante en la seguridad operacional.

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