Según publica Expansión, las cuentas de 2025 incorporan una advertencia de EY (Ernst & Young), firma internacional de auditoría y servicios profesionales, sobre una incertidumbre material vinculada a la continuidad de Volotea.
El consejo de administración sostiene que las medidas ya aplicadas y las que permanecen en negociación pueden restaurar el patrimonio neto a efectos societarios. La prórroga de la moratoria societaria hasta el cierre de 2025 también permite a la aerolínea evitar, por el momento, las consecuencias legales asociadas a la causa de disolución.
La compañía ha completado una ampliación de capital de 15 millones de euros, ya desembolsada, y ha convertido en capital préstamos participativos por 56 millones de euros. Según el consejo, el efecto contable conjunto de estas dos operaciones será suficiente para corregir la causa legal de disolución.
Este proceso se suma al plan de refuerzo de capital anunciado en 2024, que alcanzó 71 millones de euros en marzo de 2026, por debajo de los 100 millones de euros contemplados inicialmente. En esa estructura figuran Aegean Airlines, PAR Capital y Alaeo, la sociedad que agrupa al equipo directivo de Volotea.
Aplazamientos con SEPI e ICO
Volotea ha pactado con sus acreedores el retraso de pagos de intereses y principal por 49,3 millones de euros. El acuerdo afecta, entre otros compromisos, a la deuda vinculada a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales y al Instituto de Crédito Oficial.
Con la SEPI y el ICO, la aerolínea ha acordado diferir intereses por 14,6 millones de euros desde julio de 2026 hasta julio de 2028. También aplazará dos vencimientos de 16,8 millones de euros cada uno, inicialmente previstos para abril y octubre de 2026, hasta abril de 2028.
El grupo está renegociando además los calendarios de pago con proveedores y otros acreedores para ampliar su fondo de maniobra. Las obligaciones a corto plazo incluyen 156,2 millones de euros en contratos de alquiler de aeronaves que, según las cuentas, no admiten aplazamiento.
La propia documentación financiera reconoce que las iniciativas podrían no ejecutarse o resultar insuficientes. En ese supuesto, Volotea necesitaría obtener nueva deuda, culminar refinanciaciones adicionales o negociar nuevas medidas con sus acreedores para atender sus compromisos.
Resultados de 2025
La aerolínea obtuvo ingresos de 817,9 millones de euros en 2025, un 1% más que un año antes, y elevó su resultado operativo hasta 47,3 millones de euros, un 41% superior. Sin embargo, las pérdidas netas alcanzaron 64,3 millones de euros, frente a los 46 millones de euros registrados en 2024.
La compañía atribuyó el deterioro del resultado neto a impactos extraordinarios asociados a la revisión de determinados activos fiscales y a ajustes en reservas de conversión de divisas. La diferencia entre la mejora operativa y el resultado final evidencia el peso de esos elementos contables sobre el cierre anual.
Volotea transportó 11,3 millones de pasajeros en 2025, un 0,8% menos, aunque mejoró cuatro puntos su índice de puntualidad hasta el 79%. Su factor de realización de vuelos, indicador que mide los servicios operados frente a los programados, alcanzó el 99,7%, según datos atribuidos a Cirium, empresa internacional de datos y analítica especializada en aviación.
Flota y previsiones para 2026
La aerolínea ha reducido este verano su flota de 44 a 41 aviones ante el impacto de la crisis de Irán y el encarecimiento del combustible. La decisión limita temporalmente su capacidad operativa y se produce en un momento en que la compañía trata de preservar caja y adecuar costes a un entorno de mayor presión.
Para 2026, Volotea proyecta un beneficio de explotación de 30 millones de euros y una pérdida neta de 33 millones de euros. Esa previsión confirma que la recuperación financiera no será inmediata, pese a que el grupo espera mantener una actividad relevante en las rutas europeas de ciudades pequeñas y medianas.
Antes de este ajuste de flota, la compañía había previsto ofrecer cerca de 13 millones de asientos en alrededor de 430 rutas europeas durante 2026, un 7% más de capacidad que en 2025. La red se sustenta principalmente en operaciones con aeronaves de la familia Airbus A319 y A320.
La alianza con Aegean se apoya además en una cooperación comercial iniciada en 2021, con código compartido en rutas de España, Francia, Italia y Grecia. El acuerdo contempla ampliar la conectividad, especialmente hacia destinos griegos, y consolidar el papel de Atenas y Tesalónica como puntos de conexión internacional.

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