Según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la carga aérea mundial registró en julio un aumento interanual del 3,9% en toneladas-kilómetro de carga, mientras que la capacidad disponible avanzó un 1,7%. La diferencia elevó el factor de carga global al 46,0%, un punto porcentual más, y confirma un mercado con mayor presión de demanda que de oferta.
La evolución estuvo marcada por el mayor peso de los cargueros dedicados, cuyas operaciones crecieron un 13,9%, frente al descenso del 7,0% de la carga transportada en bodega de aviones de pasajeros. IATA vincula este cambio a la demanda de envíos de mayor tamaño o especializados y a la flexibilidad operativa de las flotas cargueras.
La demanda internacional avanzó un 4,7% interanual y concentró la mayor parte de la actividad. Las aerolíneas de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica aportaron conjuntamente más del 90% del aumento nominal de las toneladas-kilómetro de carga (CTK) mundiales, reflejando el peso de los grandes corredores Este-Oeste en el comercio aéreo.
La oferta crece menos que la demanda
La capacidad del sector, medida en toneladas-kilómetro disponibles o ACTK, aumentó un 1,7% en julio. El crecimiento fue claramente inferior al 3,9% de la demanda, de modo que el factor de carga mejoró hasta el 46,0%. En los mercados internacionales, el indicador alcanzó el 51,5%, tras ganar 1,4 puntos porcentuales.
El comportamiento regional fue desigual. Las aerolíneas de Norteamérica lograron el mayor crecimiento de la demanda, un 4,8%, pese a reducir su capacidad un 1,5%. Esa combinación elevó 2,5 puntos su factor de carga, hasta el 41,2%, el mayor incremento regional del mes.
Las compañías de Europa elevaron la demanda un 4,4% y la capacidad un 1,3%, alcanzando un factor de carga del 51,1%. En Asia-Pacífico, la demanda creció un 4,1%, pero su mayor dimensión de mercado permitió a la región aportar 359,5 millones de CTK adicionales, la mayor contribución nominal al crecimiento global.
En contraste, las aerolíneas de Oriente Medio crecieron un 1,7% en demanda frente a un incremento del 4,0% en capacidad, con una caída de un punto en el factor de carga. África avanzó un 1,1%, el menor crecimiento regional, mientras Latinoamérica y el Caribe aumentaron la demanda un 4,1%, pero elevaron la capacidad un 7,0%.
Asia-Norteamérica sostiene el mercado
El corredor Asia-Norteamérica fue el principal dinamizador de la carga aérea internacional, con una subida del 9,2% y seis meses consecutivos de crecimiento. Con una cuota del 23,5% de los CTK mundiales en 2025, esta ruta fue decisiva para compensar el deterioro de varios corredores vinculados con Oriente Medio.
La fortaleza transpacifica se apoyó en el tráfico de cargueros. En la ruta Asia-Norteamérica, la demanda transportada por aeronaves dedicadas aumentó un 12,2% y aportó 69,1 millones de CTK. IATA relaciona este avance con tarifas marítimas elevadas, restricciones en varios nodos chinos y adelantos de envíos ligados a la incertidumbre arancelaria.
La ruta Europa-Asia mantuvo una trayectoria positiva, con un crecimiento del 3,1% y 41 meses seguidos de expansión. Sin embargo, el ritmo se desaceleró frente a junio, en un contexto de menor volumen de comercio electrónico después de cambios en las normas europeas para importaciones de bajo valor.
La conexión Europa-Norteamérica avanzó un 2,1% y acumuló tres meses de crecimiento. Por el contrario, los corredores Europa-Oriente Medio, Oriente Medio-Asia y África-Asia sufrieron contracciones acusadas, en paralelo a las disrupciones geopolíticas y a los ajustes de red que afectaron a los flujos a través de Oriente Medio.
Los cargueros ganan peso
El aumento de los cargueros dedicados fue el más intenso en más de cinco años y constituyó su tercer mes consecutivo de crecimiento de dos dígitos. En los principales corredores de largo radio analizados, estas aeronaves generaron 528,7 millones de CTK adicionales, principalmente gracias a los flujos transpacíficos.
La caída agregada de la carga en bodega contrasta con la evolución de los principales corredores monitorizados, donde se mantuvo el crecimiento. El caso más destacado fue Europa-Asia, en el que la carga en bodega aumentó un 9,0%, mientras el tráfico de cargueros cayó un 1,3%, lo que apunta a una sustitución de capacidad más que a un desplome de la demanda.
Este patrón revela una recomposición de la oferta. Los cargueros aportan capacidad para mercancías voluminosas, de alto valor o con requisitos operativos específicos, mientras que la bodega de aeronaves de pasajeros depende de la programación de vuelos comerciales y de las posibles alteraciones en sus redes.
Comercio, combustible y riesgos
La base macroeconómica siguió siendo favorable. El comercio mundial de bienes creció un 7,5% interanual y un 2,0% respecto a mayo, prolongando a 27 meses su secuencia de expansión. Además, el índice de producción manufacturera global se situó en 52,7 puntos y el de nuevos pedidos de exportación en 50,0 puntos, ambos en zona expansiva.
No obstante, los costes operativos se endurecieron. El precio medio del combustible de aviación alcanzó 145,0 dólares por barril, equivalentes a aproximadamente 123,3 euros por barril al tipo de cambio de referencia de septiembre de 2026, tras aumentar un 12,2% respecto a junio y un 56,9% frente a julio de 2025.
Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA, señaló que la perspectiva continúa siendo “ampliamente positiva” por la actividad industrial, los pedidos de exportación y el comercio mundial. No obstante, advirtió sobre el efecto de los precios del combustible, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre arancelaria.
La lectura de julio, por tanto, es favorable para el transporte aéreo de mercancías, aunque no homogénea. La demanda se concentra en las rutas Asia-Norteamérica, Europa-Asia y Europa-Norteamérica, mientras la presión de costes y las alteraciones en Oriente Medio condicionan la sostenibilidad de la recuperación durante los próximos meses.

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