La iniciativa se integra en FortFisc, un proyecto financiado por el Fondo Amazonía orientado a reforzar las capacidades brasileñas de vigilancia ambiental y de respuesta frente a la deforestación ilegal.
El programa forma parte de una inversión de 158 millones de dólares anunciada en 2025 por el Fondo Amazonía para fortalecer la monitorización ambiental y combatir la deforestación ilegal. Entre las actuaciones previstas se incluyen la ampliación de la capacidad aérea de Ibama, la adquisición de drones y el establecimiento de cuatro bases aéreas y ocho helipuertos en zonas estratégicas.
Recientemente, Ibama celebró una audiencia pública —presencial y virtual— para debatir los requisitos técnicos de las aeronaves que integrarán el futuro contrato.
El Instituto prevé incorporar helicópteros bimotores multimisión, configurados para dos pilotos y más de diez pasajeros. Las aeronaves deberán contar asimismo con recursos adecuados para operar en zonas remotas y apoyar la lucha contra incendios forestales, incluido un sistema de lanzamiento de agua con una capacidad mínima de 1.000 galones estadounidenses, equivalentes a aproximadamente 3.785 litros.

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