Entre los factores más relevantes, el COPAC destaca las recientes modificaciones introducidas por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) en la normativa de tiempos de actividad y descanso de las tripulaciones (FTL). Estos cambios permiten extensiones de actividad sin descanso intermedio de hasta 20 días consecutivos.
Asimismo, la nueva regulación contempla excesos sistemáticos en los tiempos máximos de actividad diaria y reducciones del tiempo mínimo de descanso. También introduce criterios como no computar el 50% de determinadas horas de actividad, lo que, según el colectivo, incide directamente en el aumento de la fatiga de las tripulaciones.
El COPAC recuerda que en campañas anteriores, como las de 2023 y 2025, AESA aprobó exenciones para ampliar los límites de horas de vuelo una vez alcanzados los máximos legales. Estas ampliaciones se realizaron bajo la aceptación y responsabilidad de los propios pilotos, en un contexto marcado por la escasez de personal.
A estas modificaciones se suma la reciente aprobación del Real Decreto 38/2026, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Según el COPAC, el texto presenta carencias técnicas en el ámbito aeronáutico que afectan a la seguridad y a la coordinación de las operaciones aéreas.
Entre los aspectos más críticos, el colegio señala la indefinición de funciones clave como la del coordinador de medios aéreos. También advierte de problemas en los indicativos de radio, diseñados con un enfoque administrativo que dificulta la identificación rápida de aeronaves en entornos operativos complejos.
El COPAC enmarca estas decisiones en un contexto preocupante de siniestralidad, con cerca de 20 accidentes e incidentes registrados desde 2020 en este tipo de operaciones. La organización cuestiona que los cambios normativos se adopten sin incorporar el criterio técnico de los profesionales.
El decano del COPAC, Carlos San José, ha advertido de que permitir hasta 20 días continuados de actividad sin descanso intermedio supone un riesgo grave para la seguridad de las operaciones. También considera que estas medidas reflejan una falta de atención hacia la salud e integridad de las tripulaciones.
En paralelo, el sector afronta un acusado problema de relevo generacional. Más del 50% de los pilotos de extinción supera los 50 años, mientras que solo el 3% tiene menos de 35, lo que anticipa una reducción significativa de efectivos en la próxima década.
El COPAC insiste en la necesidad de mejorar las condiciones laborales, reducir la temporalidad y reforzar la planificación operativa. También reclama adecuar las infraestructuras en bases, donde en algunos casos las áreas de descanso siguen siendo instalaciones provisionales.
Con unas previsiones de alto riesgo de incendios para el verano de 2026, el colectivo advierte de que las operaciones aéreas se desarrollarán en un entorno de mayor exposición al riesgo, tanto para las tripulaciones como para la eficacia del dispositivo de extinción.


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