Boeing y American Airlines han completado el primer intercambio de trenes de aterrizaje en un Boeing 737 MAX, un hito con el que el fabricante extiende a esta familia de pasillo único su programa de suministro de conjuntos reacondicionados y certificados listos para instalar.
La operación, anunciada el 14 de septiembre, valida el proceso de Boeing para proporcionar a los operadores del 737 MAX los conjuntos principal y delantero revisados, certificados y acompañados de su kit de instalación. Las ruedas, neumáticos y frenos quedan fuera de dicho suministro.
El sistema busca sustituir la revisión prolongada del tren instalado por un intercambio anticipado de equipos certificados. Para las aerolíneas, el planteamiento puede reducir los períodos de aeronaves en tierra y facilitar la planificación de grandes intervenciones de mantenimiento aeronáutico.
American Airlines se convierte así en la primera compañía en utilizar esta modalidad para el MAX. El programa ya ofrecía una alternativa a la compra y almacenamiento de repuestos de elevado coste para otras plataformas, y ahora traslada ese esquema a la generación más reciente de aviones de fuselaje estrecho de Boeing.
Certificación y cadena logística
Según Boeing, el intercambio verificó toda la cadena de trabajo: revisión técnica, documentación, incorporación de los boletines de servicio aplicables, certificación y entrega. El objetivo es que los conjuntos del tren de aterrizaje puedan instalarse con un proceso repetible en el conjunto de la flota Boeing 737 MAX.
William Ampofo, vicepresidente sénior de Piezas, Distribución y Cadena de Suministro de Boeing Global Services, señaló que la ampliación ofrece a los operadores una herramienta para reducir tiempos de inactividad, controlar costes y adaptar el mantenimiento mayor a sus necesidades operativas.
El fabricante prevé aumentar la capacidad mundial de revisión y coordinarse con centros MRO certificados. Entre sus prioridades figura ampliar el inventario compatible con el 737 MAX y habilitar franjas de intercambio anticipado próximas a las bases operativas de los clientes.
Implicaciones para los operadores
El servicio permite a las aerolíneas sustituir parte de sus inventarios propios de componentes por reservas de intercambio. Boeing asume la revisión, certificación y coordinación con proveedores, una fórmula que puede reducir la exposición de los operadores al riesgo de obsolescencia y a la inmovilización de capital en repuestos.
La extensión al Boeing 737 MAX es relevante por la dimensión global de esta flota y por la necesidad de planificar con antelación sus ciclos de mantenimiento. La disponibilidad geográfica de conjuntos certificados y la rapidez logística serán elementos determinantes para medir el alcance real del programa.

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