La FAA estadounidense propone una directiva para inspeccionar asientos mal instalados en 453 Boeing 737 MAX

Boeing 737 MAX.
Boeing 737 MAX.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) publicó el 27 de julio una propuesta de directiva de aeronavegabilidad para inspeccionar los asientos de pasajeros en 453 Boeing 737 MAX registrados en Estados Unidos, tras detectar montajes incorrectos en los raíles del suelo. La medida responde a un informe sobre conjuntos de asientos que no quedaron correctamente enganchados.

La propuesta afecta a determinados 737-8, 737-9 y 737-8200, equipados con asientos montados sobre carril. Según la FAA, los “émbolos de corte de ajuste posterior” de algunos conjuntos no estaban completamente bajados ni engranados en los raíles de asiento.

Riesgos identificados en los Boeing 737 MAX

El regulador advierte de que un asiento mal fijado podría soltarse bajo cargas elevadas, turbulencia severa o un aterrizaje de emergencia. En ese escenario, los asientos podrían lesionar a pasajeros y tripulación o bloquear pasillos, ralentizando una evacuación.

Aunque la FAA no ha comunicado incidentes ni heridos asociados a este problema, considera que la condición es potencialmente insegura. El objetivo de la acción propuesta es garantizar que los conjuntos de asientos estén correctamente asegurados a la estructura del suelo de la aeronave.

Alcance técnico de la directiva propuesta

El borrador de directiva exige una inspección detallada de los herrajes de los raíles de cada conjunto de asiento de pasajero montado sobre carril, tanto en el lado izquierdo como en el derecho. En total, cada Boeing 737 MAX podría tener hasta 69 conjuntos de asientos afectados.

Las aerolíneas deberán verificar la correcta posición y el enclavamiento de los herrajes en los raíles y aplicar acciones correctivas cuando se detecten desviaciones de la configuración prevista. Esta obligación se sumaría a los programas de mantenimiento ya acordados para la familia 737 MAX.

Impacto operativo y económico para las aerolíneas

La FAA calcula que el coste de las inspecciones se limitará principalmente a horas de mano de obra por aeronave. Distintas estimaciones sectoriales sitúan el impacto agregado en torno a 2,7 millones de dólares, unos 2,5 millones de euros al cambio aproximado actual.

Para los operadores, el principal reto será encajar las revisiones de los asientos de los 737 MAX en los ciclos de mantenimiento sin afectar la programación de vuelos. Al tratarse de un NPRM y no de una directiva definitiva, las aerolíneas y otros actores del sector pueden presentar comentarios durante el periodo de consulta.

Próximos pasos regulatorios

La propuesta de directiva se tramita como Notice of Proposed Rulemaking (Aviso de propuesta de reglamentación) y prevé un periodo de comentarios públicos hasta el 10 de septiembre de 2026, tras el cual la FAA podría aprobar una versión final. Hasta entonces, la industria dispone de margen para plantear observaciones técnicas.

Este nuevo expediente se suma al escrutinio que rodea a la familia Boeing 737 MAX desde su retorno al servicio. La atención se centra ahora en la calidad de montaje de los sistemas de cabina, incluidos los asientos de pasajeros, más que en la arquitectura general del avión.


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