El Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Bolivia explica en su nota de prensa que el objetivo son las pruebas de rendimiento y la evaluación de los motores en gran altitud. Allí el aire es menos denso, lo que supone un desafío técnico para los fabricantes.
El prototipo es el N779XY. Salió el día anterior de Boeing Field, en Seattle, y aterrizó a las 8:47. Alcantarí está a 3.104 metros (10.184 pies) y tiene una pista de 3.600 metros.
En aire menos denso, los motores entregan menos empuje y el ala genera menos sustentación, de modo que despegues y aterrizajes requieren más pista. Los ensayos permitirán documentar ese comportamiento ante la FAA, la autoridad de aviación estadounidense, en condiciones distintas a las de los aeropuertos a nivel del mar.
Por qué se eligió Bolivia
Según el comunicado de Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda bolibiano, el aeropuerto se seleccionó por reunir las condiciones físicas y técnicas necesarias y contar con el apoyo de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL).
El Gobierno bolivariano enmarca la operación en la política de cielos abiertos del presidente Rodrigo Paz. El ministro Mauricio Zamora trata de impulsar iniciativas como esta para reforzar la conectividad aérea. El Ministerio presenta la llegada como una oportunidad para posicionar a Bolivia como escenario de ensayos en aeropuertos de altura.
Boeing 777-9 en el Aeropuerto Internacional de Alcantarí, en Sucre (Bolivia). Foto: Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda (MOPSV) bolivariano.
Hace un par de meses, Airbus hizo pruebas de altitud con un Airbus A321XLR en Alcantarí y en el aeropuerto Juan Mendoza, de Oruro, que se sitúa a unos 3.702 metros de altitud.
No es la primera vez que este avión se prueba en altura. Según Air Data News, en agosto de 2024 operó desde Toluca (México), a unos 2.660 metros.
Un programa con calendario ajustado
Boeing mantiene como objetivo la primera entrega en 2027 a Lufthansa, cliente de lanzamiento. El 777X completó su primer vuelo en enero de 2020 y aún no está certificado por la FAA.
El programa ya había sufrido otra interrupción. Como explicó Airline 92 en marzo de 2025, Boeing paró en agosto de 2024 los vuelos de ensayo por fallos en los thrust links, las piezas que transmiten el empuje de los motores al fuselaje, y los reanudó el 16 de enero de 2025.
Lufthansa ha rebajado sus expectativas. Según FlightGlobal, prevé ahora la primera entrega en el segundo trimestre de 2027 y no incluirá el avión en su programación de verano. Air Data News señala un problema con los motores GE9X, que obligó a GE a rediseñar una pieza, cambiarla e incorporarla a la producción del motor. Este incidente retrasó el inicio de la fase ETOPS (siglas de Extended-range Twin-engine Operational Performance Standards), una autorización que permite a un bimotor volar rutas que lo alejan de cualquier aeropuerto donde podría desviarse si falla un motor.

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