Los vehículos, de la marca Chevrolet y con tres toneladas de peso cada uno, viajaron junto con unas estructuras diseñadas para proteger sus cabinas. La visita del pontífice está prevista entre el 11 y el 16 de noviembre, con actividades en Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
El vuelo directo se operó con un Boeing 767-300F, una aeronave dedicada exclusivamente al transporte de mercancías. Despegó del aeropuerto de Viracopos, en Campinas (Brasil), con destino al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima.
Horas de preparación en pista
Por las dimensiones y características de los vehículos, la operación exigió entre seis y ocho horas de preparación en pista, además de procedimientos específicos para garantizar su transporte. Los trabajos incluyeron el cálculo de la distribución del peso en el interior de la aeronave y la sujeción con amarres especiales sobre plataformas de carga.
El embarque se realizó con equipos hidráulicos. En Brasil participaron cerca de 20 personas en la preparación y la carga, mientras que otro equipo de aproximadamente 20 profesionales se encargó de la recepción y la descarga en Lima.
Una carga especial en un mercado desigual
Otavio Meneguette, director de LATAM Cargo Brasil, estuvo presente en Viracopos durante la operación. Afirmó: «Nos enorgullece contribuir a un acontecimiento tan importante. El traslado de los papamóviles demuestra la capacidad de LATAM Cargo para planificar y llevar a cabo operaciones especiales con eficiencia y seguridad».
LATAM Cargo incluye la carga de gran tamaño (oversize) entre los productos de su catálogo. Agrupa las filiales de carga de Chile, Colombia, Brasil y Ecuador del Grupo LATAM, que combina la bodega de los aviones de pasajeros con una veintena de aviones cargueros.

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