El informe, elaborado a petición de la Dirección General de Aviación Civil, forma parte del proceso previo a la aprobación del DORA III por el Consejo de Ministros antes del 30 de septiembre de 2026. Este documento fijará las condiciones económicas y operativas del sistema aeroportuario español en el próximo quinquenio.
El plan de Aena contempla inversiones por 9.991 millones de euros, con más del 70% destinado a ampliar capacidad, mantener infraestructuras y reforzar la seguridad. La CNMC avala el enfoque inversor, pero introduce ajustes para mejorar la eficiencia y evitar sobrecostes.
Entre las principales revisiones, el regulador plantea elevar la previsión de crecimiento del tráfico del 1,3% al 2,2%. Con ello, el volumen de pasajeros alcanzaría los 366,7 millones en 2031, frente a los 346,7 millones estimados inicialmente por el gestor aeroportuario.
La CNMC también propone recortar los gastos de explotación en 741,5 millones de euros al considerar que la senda de costes prevista por Aena supera el crecimiento esperado del tráfico. A su juicio, este desfase reflejaría ineficiencias operativas no justificadas.
Otro de los elementos clave es la revisión del coste de capital, que pasaría del 9% al 7,4%. Esta modificación se alinea con los estándares regulatorios europeos y tiene un impacto directo en la retribución del gestor y, por extensión, en las tarifas aplicadas a las aerolíneas.
El organismo sostiene que, con estos ajustes, el sistema aeroportuario mantendría su sostenibilidad económica y financiera, al tiempo que reforzaría su competitividad. La propuesta también incluye 26 indicadores de calidad, tres más que en el periodo anterior.
Ryanair respaldaría el planteamiento de la CNMC
En paralelo, Ryanair ha respaldado públicamente la recomendación de la CNMC y ha instado al Gobierno a adoptarla. La aerolínea interpreta el dictamen como un rechazo a lo que considera un aumento acumulado del 21% en las tasas planteado por Aena hasta 2031. El rechazo de Ryanair a las tarifas de Aena ya llevó al recorte de rutas regionales de la compañía y a un enfrentamiento directo con Aena en septiembre de 2025.

Avión de Ryanair en pista. Foto: Ryanair
La compañía sostiene que una reducción de tarifas favorecería la inversión de las aerolíneas, impulsaría el tráfico y reforzaría el turismo y el empleo. Además, plantea que las tasas podrían reducirse hasta un 22% manteniendo la expansión rentable de la red aeroportuaria.
Ryanair vincula este escenario a su propia estrategia de crecimiento, que incluye la incorporación de 300 Boeing 737 MAX-10 en los próximos siete años. Según la aerolínea, una política tarifaria más baja permitiría recuperar capacidad y estimular la conectividad en España.

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