El SAF, la solución para descarbonizar la aviación

Iberia ha realizado sus primeros vuelos demostrativos con SAF tanto de corto como de largo radio.
Iberia ha realizado sus primeros vuelos demostrativos con SAF tanto de corto como de largo radio.
IAG (International Airlines Group) es el primer grupo de aerolíneas del mundo -al que pertenecen Iberia, British Airways, Vueling, Iberia Expess y Level- que se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono en 2050 y hacia 2030 reducirá sus emisiones en un 20 por ciento, operando la décima parte de sus vuelos con SAF (Sustainable Aviation Fuel).

Como parte de IAG, Iberia está dando todos los pasos para la consecución de esos objetivos y la compañía ha impulsado así la descarbonización del sector de la aviación como punto clave de una estrategia de sostenibilidad, que se basa en cuatro pilares fundamentales. Por un lado, la transición ecológica del sector aéreo, donde se incluyen todas las iniciativas de renovación de flota, operaciones más eficientes y utilización de combustibles de origen sostenible de aviación, entre otras iniciativas. A esto se suma la creación de una experiencia de viaje más sostenible para los clientes, a través de la digitalización de servicios, la eliminación progresiva de plásticos a bordo, el desarrollo de gestión de residuos y la compensación de la huella de carbono.

Los combustibles sostenibles de aviación se pueden usar ya dado que no requieren cambios ni en los aviones ni en las infraestructuras de los aeropuertos.

La producción de SAF en España podría generar decenas de miles de nuevos puestos de trabajo.

El tercer punto es la formación, sensibilización y participación en materia de sostenibilidad de sus empleados, con el objetivo de convertirles en embajadores de su estrategia; y, por último, el compromiso con la sociedad, poniendo en valor el impacto de la aviación a través de la conectividad. El combustible sostenible para la aviación SAF es el alternativo a los fósiles que se ha posicionado como el mejor instrumento para descarbonizar el sector aéreo. Puede ser orgánico (producido a partir de aceites vegetales, grasas animales, biomasa u otros residuos, como los agrícolas) o sintético (generado de captura de CO2 mediante el empleo de hidrógeno verde). 

Es la respuesta inmediata al reto de aminorar las emisiones de gases de efecto invernadero en los vuelos de corto, medio y largo radio. Reduce entre un 60 y un 100 por ciento las de CO2 del combustible, en términos de ciclo de vida (desde su producción hasta su consumo). Una de las grandes ventajas del SAF es que puede utilizarse y, de hecho, ya se usa, sin que sea necesario modificar ningún mecanismo de los aviones ni de las infraestructuras de los aeropuertos, por lo que se considera una tecnología “drop in”. Los aviones actuales ya están certificados para operar con hasta un 50 por ciento de estos combustibles de origen sostenible, que reducen las emisiones de CO2 un 80 por ciento a lo largo de todo su ciclo de vida.

El SAF puede reducir hasta en un 100 por ciento las emisiones en términos de ciclo de vida, desde su producción hasta su consumo.

El SAF puede reducir hasta en un 100 por ciento las emisiones en términos de ciclo de vida, desde su producción hasta su consumo.

En los próximos veinte años, IAG va a invertir cerca de 900 millones de dólares en SAF mediante la compra al proveedor estadounidense de productos químicos y biocombustibles avanzados Gevo, concretamente 6 millones de galones al año, durante un lustro a partir de 2028 para ser suministrado en los aeropuertos de Los Ángeles y San Francisco. 

Esto es un reflejo de las dificultades de producción y suministro que existen en Europa. Iberia firmó en diciembre del pasado año un acuerdo con Gevo para adquirir 110.700 ton. de SAF en cinco años (22.000 ton. al año), suficientes para reducir las emisiones de CO2 en hasta 353.000 ton., el equivalente a eliminar más de 22.800 coches de las carreteras.

Vuelos de demostración

La aerolínea española comenzará a alimentar sus vuelos desde Los Ángeles y San Francisco con un 45 por ciento de SAF hacia 2028. Antes, Iberia ya había suscrito acuerdos en España con las principales petroleras, Repsol y Cepsa, y realizado los primeros vuelos de demostración, tanto en España (Bilbao, en octubre de 2021) como intercontinentales a Dallas, San Francisco y Washington, en junio de 2022, utilizando biocombustible producido nacionalmente a partir de residuos. Su uso en esos tres vuelos permitió una reducción de emisiones a la atmósfera de 125 ton. de CO2. 

Los combustibles sostenibles de aviación son la opción más realista para alcanzar la neutralidad de carbono y suponen una oportunidad de generar riqueza y creación de empleo para España.

Los combustibles sostenibles de aviación son la opción más realista para alcanzar la neutralidad de carbono y suponen una oportunidad de generar riqueza y creación de empleo para España.

En el futuro, Iberia y Repsol alimentarán nuevos vuelos con un porcentaje creciente de mezcla, que puede llegar hasta el 50 por ciento. Este producto se elaborará en la primera planta de biocombustibles avanzados de España. Para 2024, ambas empresas han previsto operar con SAF sintético (e-fuel) producido en la planta de Petronor de Bilbao. 

Ambas trabajan asimismo en un proyecto para el uso de HVO (Aceite Vegetal Hidrotratado) en los vehículos para servicios aeroportuarios. Esta iniciativa forma parte del convenio de colaboración hacia una movilidad más sostenible, firmado por las dos en julio de 2021 en consonancia con los Objetivos de Desa­rrollo Sostenible (ODS) que promueve la ONU a través de la “Agenda 2030”. 

Ambas han colaborado en el proyecto Aviator para analizar el impacto de las emisiones de aviación en la calidad del aire de aeropuertos. Además, en enero de 2022, Iberia se integraba en el consorcio SHYNE (Spanish Hygrogen Network) liderado por Repsol para acelerar el desarrollo del hidrógeno verde en España. Más allá de las ventajas para acelerar el objetico de cero emisiones, la puesta en marcha en España de una nueva industria de producción de SAF supone una gran oportunidad para generar riqueza y crear nuevos empleos.  

El país tiene todo lo necesario para producir SAF biológico, por la riqueza en residuos forestales, agrícolas y ganaderos, y sintético y, además, se está posicionando como líder de la producción de hidrógeno verde que, entre otras cosas, servirá para producir SAF. Una de las mejores noticias es que la España rural puede ser la gran beneficiada, ya que es ahí donde se ubican los residuos necesarios para producir el biológico. Sería un modelo de economía circular y de mejora de la cohesión territorial. Las regiones con mayor capacidad para producir combustibles de origen orgánico son, por este orden, Andalucía, Castilla y León, Castilla La Mancha, Cataluña, Aragón y Extremadura.

SAF, una oportunidad para España

Y es que la descarbonización de la aviación española necesitará 5 millones de toneladas de SAF al año en 2050. Según un estudio rea­lizado por la consultora PWC, si se reparten por todo el país entre 30 y 40 plantas de producción, España sería capaz de cubrir toda su demanda nacional. Dado que el potencial de producción es muy superior a la demanda local, con la instalación de más plantas se podrían exportar grandes volúmenes al mercado internacional. El impacto en el PIB de la construcción y puesta en funcionamiento de esas 32 plantas de producción sería de 56.000 millones de euros hasta 2050. 

La utilización de SAF es una de las estrategias de Iberia para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

La utilización de SAF es una de las estrategias de Iberia para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

Eso se traduciría en 270.000 nuevos puestos de trabajo. Como destaca Teresa Parejo, directora de Sostenibilidad de Iberia, «lo interesante sería que las administraciones públicas, tanto nacionales como europeas, ayudaran con incentivos para que se acelerara la producción de los combustibles sostenibles. En Estados Unidos han puesto en marcha una normativa que favorece la producción de SAF a precios competitivos, lo que hace que la elaboración se esté concentrando allí».  Pero, actualmente, la producción de SAF es escasa en comparación con la demanda.

España tiene por delante un gran reto que, si se sabe aprovechar, puede ser una gran oportunidad. Hay otros países, como Estados Unidos, Inglaterra o incluso Francia, recientemente, que están ganando la carrera y ya están trabajando en planes de incentivos para su producción y poder liderar el futuro de esta industria. 

Los combustibles sostenibles de aviación se pueden usar ya dado que no requieren cambios ni en los aviones ni en las infraestructuras de los aeropuertos.

Los combustibles sostenibles de aviación se pueden usar ya dado que no requieren cambios ni en los aviones ni en las infraestructuras de los aeropuertos.

Es necesario incrementar su producción. Eso requiere un esfuerzo de todos los actores implicados, públicos y privados, para movilizar los fondos que hacen falta para poner en marcha las plantas de fabricación. Con las actuales infraestructuras solo se conseguiría cubrir menos de un 1 por ciento de la demanda global de dicho combustible, por lo que es esencial el desarrollo a gran escala. 

El impulso a la industria del SAF abre, como puede verse, interesantes oportunidades a la economía circular, y supone también una solución al creciente problema de la gestión de residuos, que pasan a ser una nueva oportunidad de negocio. 

España es líder en energías renovables y tiene al alcance de la mano ser también un gran productor mundial de SAF. «La sostenibilidad no se puede hacer de manera individual o aislada. Esto es un trabajo de todos, pero no solamente en el ámbito privado. Dada la envergadura y ambición del proyecto son necesarias alianzas público-privadas, en particular de las empresas productoras con el Gobierno y con las administraciones locales y autonómicas», explica Parejo.


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