La respuesta aérea ante los incendios de Madrid y Ávila entra en fase crítica

Bombero frente a uno de los incendios de la Comunidad de Madrid. Foto: Comunidad de Madrid
Bombero frente a uno de los incendios de la Comunidad de Madrid. Foto: Comunidad de Madrid
Madrid y Ávila concentran este 24 de julio el mayor esfuerzo aéreo de la campaña, tras la declaración de emergencia de interés nacional por la evolución de varios fuegos simultáneos. El operativo reúne helicópteros de extinción, aviones anfibios y aeronaves de coordinación, con la prioridad de frenar la propagación en dos escenarios que ya han superado la capacidad ordinaria de respuesta.

Dispositivo aéreo

En esta fase, ese esquema se está aplicando sobre todo en Madrid y Ávila con aeronaves anfibias y helicópteros de extinción, reforzados por recursos de otras comunidades y por medios del Estado. Según declaraciones de un bombero que trabaja en la zona, los medios aéreos son la única opción utilizable en determinadas zonas: “Se ha preparado aquí la mundial, hay un viento impresionante, no sé si 50 o 60 km/h, y van a evacuar Navalagamella y Colmenar del Arroyo; el fuego va para allá. Esto se ha ido de madre, es imposible pararlo. Solo están trabajando los medios aéreos porque ha habido un par de atrapamientos de bombas que han podido salir de ahí, como han podido, y han sacado a todos los medios terrestres a carreteras; no quieren a nadie por los caminos, van a dejar que arrase todo el fuego, a ver ya hasta dónde pare, porque no podemos hacer nada.”

En Madrid, los focos de San Martín de Valdeiglesias, Villa del Prado, Navas del Rey, Chapinería y Colmenar del Arroyo han obligado a mantener cobertura aérea permanente para ataques directos y vigilancia de perímetros. La emergencia nacional y los desalojos masivos explican que la prioridad ya no sea solo apagar, sino ganar tiempo y evitar nuevas reproducciones.

En Ávila, el incendio de Burgohondo y su avance hacia Navaluenga y el entorno del Valle de Iruelas requieren una combinación de helicópteros de extinción y anfibios para trabajar sobre un frente muy móvil y de orografía complicada. La circulación de aeronaves en ese sector busca contener el avance hacia masas forestales más densas y proteger núcleos habitados.

Origen de los medios

La respuesta se apoya en medios del Estado, en recursos de Extremadura y en el refuerzo solicitado a nivel internacional. Extremadura ha enviado medios aéreos y terrestres para apoyar Madrid y Ávila, mientras que el Gobierno ha activado también el mecanismo europeo, y Grecia ha ofrecido dos Canadair CL-415.

Medio aéreo

Incendio / zona de trabajo

Origen del medio

Helicópteros de extinción

Madrid y Ávila

Estado / coordinación nacional

Aviones anfibios

Madrid y Ávila

Estado / MITECO

Aeronaves de coordinación

Madrid y Ávila

Estado / MITECO

Medios aéreos de apoyo

Madrid y Ávila

Extremadura (Infoex)

Dos Canadair CL-415 ofrecidos

Madrid y Ávila

Grecia, vía mecanismo europeo

 

La concentración de aeronaves en Madrid y Ávila confirma que el incendio forestal ya se gestiona como una emergencia de gran escala, donde los helicópteros de extinción son clave para sostener los frentes más inestables. La combinación de refuerzos autonómicos, flota estatal y apoyo internacional revela, además, que el dispositivo trabaja al límite de su capacidad.

El dato más sensible es que la operatividad aérea ya no depende solo de cuántos medios existan, sino de cuántos puedan entrar en rotación con rapidez entre focos simultáneos. En ese contexto, los anfibios siguen siendo la herramienta más visible, pero los helicópteros de extinción y los aviones de coordinación resultan igual de determinantes para evitar que el fuego vuelva a crecer tras cada descarga.


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

Deje un comentario

Su e-mail no será publicado.

*

*

*