La encuesta, sobre una muestra nacional de 400 jóvenes, se ha llevado a cabo coincidiendo con la selectividad, en un momento en el que muchos estudiantes deciden su futuro académico.
A pesar de que el 81,5% asocia la profesión de piloto con una alta empleabilidad, el 50% desconoce que existe una vía universitaria específica para acceder a la cabina. Esa vía es el Grado en Gestión y Operaciones del Transporte Aéreo, GyOTA, que combina estudios universitarios con la obtención de las licencias de piloto.
La titulación la imparte la Universidad Politécnica de Madrid junto a un número reducido de centros de formación de vuelo, entre ellos European Flyers, que la ofrece desde 2018.
La investigación también pone de manifiesto un conocimiento limitado sobre las salidas profesionales reales de un piloto. El 55,9% de los jóvenes no identifica otras posibilidades más allá de las aerolíneas comerciales, y el 38,2% ignora que los pilotos pueden trabajar en servicios de rescate, extinción de incendios, emergencias sanitarias, transporte especializado, aviación ejecutiva o instrucción, un abanico que muchos jóvenes aún no contemplan.
En cuanto a las motivaciones, la vocación se sitúa en primer lugar, con un 32,3%, por delante del salario, con un 29%, y de la estabilidad laboral, con un 22,1%. Viajar pesa bastante menos de lo que cabría suponer en una profesión ligada al transporte aéreo, y solo aporta un 11,5% entre las razones que empujan a elegir esta carrera.
A la hora de seleccionar centro de formación, la empleabilidad se convierte en el criterio decisivo. El 70% de los jóvenes prioriza los acuerdos de la escuela con compañías aéreas que faciliten la inserción laboral, frente a otros factores como las instalaciones o la ubicación.
Luis Miñano Gómez, piloto de transporte de línea aérea y director general de European Flyers, recuerda que European Flyers trabaja con grandes compañías aéreas mediante acuerdos que facilitan la incorporación rápida de sus alumnos al mercado laboral.
El aspecto económico también aparece como barrera percibida, junto a la dificultad de la formación y la necesidad de financiación. El dominio del inglés, pese a ser clave en la aviación, queda en un segundo plano entre las preocupaciones de los encuestados.
Más allá de las percepciones de los jóvenes, los datos del mercado apuntan a una demanda continuada de profesionales. Según las previsiones de Boeing, la demanda global de viajes aéreos crece a un ritmo superior al de la economía mundial y se mantendrá sólida, lo que se traducirá en la necesidad de más de 620.000 pilotos hasta 2040.
El estudio incorpora además una lectura en clave de igualdad. Aunque la aviación se ha asociado tradicionalmente al público masculino, el atractivo de la profesión es hoy idéntico entre hombres y mujeres, con un 68,2% y un 68,3% respectivamente interesados en ser piloto.
La sostenibilidad emerge como otro factor de peso en la percepción de esta carrera entre los jóvenes. Para el 46,7% el impacto medioambiental ya influye en cómo valora la profesión, y al 62,1% le resultaría más atractiva si avanza hacia modelos más sostenibles.
Desde la European Flyers señalan que pretenden acompañar la transición del sector hacia modelos más responsables y consolidar una instrucción aérea respetuosa con el medioambiente. El centro se ha convertido en el primer centro de formación aeronáutica en España en registrar su huella de carbono ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Fundado en 1991, European Flyers se ha especializado en la formación de pilotos de avión, helicóptero y drones, con más de 33 años de experiencia. Tras su fusión con Aerotec en 2025, el proyecto se ha reforzado como uno de los nombres destacados en la formación de pilotos en España, con bases en Cuatro Vientos, Mutxamel, Casarrubios y Sevilla.



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