«Hemos evaluado cuidadosamente las opciones de reestructuración disponibles para la empresa, centrándonos en la prioridad de contar con la mejor base posible para seguir operando y construir una estructura financiera sostenible. Bajo supervisión judicial y con protección frente a las reclamaciones de los acreedores, este proceso ofrece un marco y un calendario claros para alcanzar acuerdos con los acreedores, incluidos los arrendadores de aeronaves y otras partes interesadas», declaró Andrejs Martinovs, presidente del Consejo de Supervisión.
La aerolínea añadió en su solicitud que su posición de liquidez se deterioró tras recibir un préstamo estatal de 30 millones de euros en abril de 2026, en parte debido a desafíos adicionales, como el aumento de los costes del combustible derivado de la crisis en Oriente Medio. Asimismo, comunicó su reorganización tras concluir que los planes anunciados anteriormente resultaban desfavorables.
Los planes iniciales se referían a una financiación de emergencia por valor de 257 millones de euros, que conllevaba un tipo de interés del 25 por ciento sobre bonos de nueva emisión. La propuesta contaba con el respaldo de las firmas Polus Capital Management, con sede en Londres, y Klirmark Capital, de Israel.
En la documentación presentada para el Capítulo 11, Air Baltic reveló que disponía de cuatro propuestas de financiación distintas y múltiples alternativas de reestructuración. Entre ellas figuraban una operación al amparo de la Parte 26A de la Ley de Sociedades de 2006 de Inglaterra y Gales, respaldada provisionalmente mediante bonos; financiación del deudor en posesión o DIP (Debtor-in-Possession); ayudas estatales de la Unión Europea; protección legal o procedimientos de insolvencia en Letonia; financiación privada alternativa; y un plan de contingencia ordenado.
Aunque inicialmente el Consejo consideró que la opción de Polus y Klirmark era la más viable, la empresa y sus asesores concluyeron que la financiación DIP resultaba más favorable, si bien estaba vinculada al procedimiento del Capítulo 11.
«La Junta Directiva ha concluido además que, dado que la financiación DIP propuesta solo está disponible en el marco de un procedimiento del Capítulo 11, iniciar dicho procedimiento representa la alternativa de reestructuración que mejor preserva el valor de Air Baltic y protege los intereses de la compañía, sus acreedores, accionistas, empleados y demás partes interesadas», precisa el documento presentado.
Así, tres empresas se someterán al procedimiento en Estados Unidos: Air Baltic Corporation, Air Baltic Training y Baltijas Kravu Centrs. La primera es propietaria del 100 por ciento de las otras dos.
Como resultado de la propuesta DIP, Air Baltic ha obtenido un nuevo respaldo financiero de 350 millones de euros, con el apoyo de Strategic Value Partners y financiación de Barclays, Hayfin Capital Management, Morgan Stanley y Oaktree Capital Management.
La operación conlleva un tipo de interés basado en la tasa SOFR (Secured Overnight Financing Rate) más un 8 por ciento, equivalente aproximadamente a un 12 por ciento. Los fondos se distribuirán entre las tres empresas que se acogen al Capítulo 11.
El inicio del procedimiento se produce después de que el Gobierno letón criticara los elevados tipos de interés del acuerdo inicial con los actuales tenedores de bonos, que poseían el 70 por ciento de la deuda. Un préstamo propuesto de hasta 257 millones de euros, con un tipo de interés anual del 25 por ciento, podría haber ofrecido una solución a corto plazo, pero no habría resuelto los problemas relacionados con las deudas antiguas y las obligaciones de arrendamiento.
El Gobierno exigía una solución que permitiera a la aerolínea operar en el futuro sin necesidad de recurrir repetidamente a préstamos de emergencia, según declaró el primer ministro, Andris Kulbergs.

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