Las aerolíneas europeas exigen a Bruselas respuestas urgentes ante la crisis del queroseno

Ilustración generada con IA.
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A 54 días del estallido de la crisis en el estrecho de Ormuz, el sector aéreo europeo vive sus horas más tensas desde la pandemia. Las grandes aerolíneas del continente han intensificado la presión sobre la Comisión Europea ante la escalada del precio del queroseno —que ha superado el 100% desde el pasado 28 de febrero— y el riesgo real de escasez de suministro antes del inicio de la temporada estival. 

El tiempo se agota y la industria lo dice sin eufemismos: "Las aerolíneas no pueden esperar", advierte un portavoz de Airlines for Europe (A4E), la asociación que agrupa a compañías como Iberia, British Airways, Lufthansa, Air France, Ryanair o easyJet, entre otras.

Respuesta europea al alza del queroseno de aviación

La Comisión Europea respondió el pasado miércoles 22 de abril con el plan AccelerateEU, un conjunto de medidas de emergencia que incluye la creación de un observatorio europeo del combustible, la optimización de la distribución de queroseno entre países miembros y la clarificación de las flexibilidades regulatorias en materia de slots y derechos de los pasajeros. 

Desde Bruselas se reconoció que, desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, la Unión Europea ha gastado 24.000 millones de euros adicionales en importaciones de energía "sin recibir una única molécula adicional de energía". El comisario de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, subrayó que se intensificará la coordinación para "optimizar la distribución de combustibles de transporte en toda Europa, empezando por los carburorreactores".

El sector valora el paso dado por Bruselas, aunque lo considera insuficiente en términos de velocidad. La respuesta de la Comisión no incluyó plazos concretos para resolver la cuestión de los slots, el punto más sensible para las aerolíneas, ya que estas normas exigen operar al menos el 80% de las frecuencias asignadas para no perderlas. 

Esa incertidumbre explica por qué ninguna compañía ha formalizado aún cancelaciones definitivas a gran escala: hacerlo antes de conocer el marco regulatorio implicaría resignar derechos de operación en los aeropuertos más estratégicos del continente. "Primero hay que conocer los términos del esquema", señaló Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) en España.

Grupo Lufthansa anuncia la cancelación de 20.000 vuelos

La decisión más contundente hasta la fecha la tomó el Grupo Lufthansa, que anunció la cancelación de cerca de 20.000 vuelos de corta distancia entre mayo y octubre de 2026, afectando a sus filiales Lufthansa Airlines, Swiss, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways. El recorte representa una reducción del 1% en la capacidad de transporte de pasajeros durante la temporada de verano y supondrá un ahorro estimado de 40.000 toneladas métricas de combustible, cuyo precio unitario se sitúa actualmente entre 1.400 y 1.500 dólares en el mercado. Las rutas sacrificadas son principalmente las de corta distancia desde Múnich y Fráncfort que han dejado de ser rentables al precio actual del queroseno.

La holandesa KLM suspendió 160 vuelos en mayo

Previamente, la holandesa KLM ya había dado el primer paso formal al suspender 160 vuelos en mayo —80 de ida y 80 de vuelta—, representando menos del 1% de su programa europeo del mes. La aerolínea neerlandesa aclaró que el problema no es la escasez física de combustible, sino su precio: el queroseno global superó los 197 dólares por barril, más del doble de lo proyectado para 2026, haciendo inviables financieramente las rutas de menor rendimiento. Los pasajeros afectados están siendo reubicados en otras frecuencias hacia los mismos destinos, como Londres o Düsseldorf, donde KLM opera varias veces al día.

Ryanair decidirá en mayo posibles subida de precios

En cuanto a Ryanair, su consejero delegado Michael O'Leary advirtió en declaraciones a la cadena británica Sky News que, si el conflicto continúa y la interrupción del suministro persiste, entre el 10% y el 25% de sus aprovisionamientos podrían verse afectados durante mayo y junio

La aerolínea irlandesa mantiene de momento que no ha eliminado vuelos y que tiene intención de "seguir creciendo durante esta crisis", apoyada en que tiene alrededor del 80% de su combustible comprado por adelantado hasta marzo de 2027 a un precio de 67 dólares el barril. Sin embargo, ha fijado mayo como fecha de reevaluación de precios si la crisis no se resuelve antes, y no descarta tarifas "significativamente más altas" durante los meses de verano.

Disponibilidad de queroseno de aviación en España para el verano 

Según informó El País, en España, la situación presenta matices propios. Los operadores nacionales Repsol, Moeve y BP han garantizado el suministro de queroseno solo hasta antes del verano —es decir, sin compromisos firmes más allá de mayo—, mientras trabajan para asegurar el abastecimiento en junio. El consumo nacional de queroseno en 2025 se situó en 7,7 millones de toneladas, de las que casi el 30% se cubrió con importaciones, según datos de Cores. 

Sin embargo, las refinerías españolas tienen capacidad técnica para producir casi 9,9 millones de toneladas al año, lo que en teoría daría margen al país para reducir su dependencia exterior. El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, afirmó que España tiene "plena capacidad para afrontar el suministro energético del transporte aéreo", aunque advirtió de la "interdependencia" con otros países y sus aeropuertos. Aena, por su parte, ha estrechado el seguimiento de la situación junto a Exolum, Cores y las asociaciones de aerolíneas.

Pese al escenario de incertidumbre, las aerolíneas españolas mantienen por el momento un optimismo cauteloso de cara al verano. La asociación ALA prevé un crecimiento del 5,7% en las plazas ofertadas, hasta alcanzar los 258 millones de asientos, con Madrid, Barcelona, Alicante, Málaga y Sevilla como los aeropuertos con mayor expansión prevista. IAG, el grupo propietario de Iberia, British Airways y Vueling, señaló que "no hay problema de demanda ni tampoco de combustible: el problema son los precios". La compañía tiene cubiertas el 62% de sus necesidades de combustible para 2026, con una factura estimada de en torno a 7.400 millones de euros para el ejercicio si los precios se mantienen en los niveles registrados a finales de febrero.

La aerolínea de bajo coste Volotea ya ha tomado medidas concretas, recortando el 1% de sus vuelos programados por la "inestabilidad geopolítica" y anunciando recargos sobre billetes ya adquiridos para compensar el encarecimiento del combustible, una práctica cuya legalidad fue cuestionada por la propia Comisión Europea. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las reservas de queroseno en la Unión Europea podrían alcanzar la "línea roja" en un plazo de seis semanas si el estrecho de Ormuz continúa bloqueado, un horizonte temporal que coincide de lleno con el inicio de la temporada alta de verano.

El mercado del petróleo según Inversis

El mercado de petróleo, entretanto, da por hecho que el conflicto en Oriente Próximo será prolongado, pero "contenido". El banco de inversión Inversis describe un escenario "con bloqueos parciales que van y que vienen y negociaciones lentas, interrumpidas y recuperadas", con el precio del barril oscilando entre 95 y 105 dólares. Los analistas coinciden en que, incluso si el estrecho de Ormuz reabriera de forma inmediata, el suministro tardaría semanas en normalizarse por las demoras logísticas en el tránsito marítimo y la descarga en puertos europeos. El verano aéreo de 2026 se perfila, en palabras de los propios operadores del sector, como el más complejo e incierto para la aviación comercial europea en décadas.

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