La serie cubre cargas de 20 a 150 kg y alcances de hasta 3.100 mm. Aunque su aplicación inmediata se sitúa en la automoción, Dürr Systems Spain actúa como centro de competencia del grupo para el sector aeronáutico, donde estas capacidades son relevantes para operaciones de sellado, recubrimiento y preparación de grandes estructuras.
Cuatro robots y una base común
La EcoRS Generation 2 integra cuatro modelos adaptados a distintas capacidades de carga y alcance. El fabricante concentra en una misma plataforma aplicaciones de cordones de sellante, limpieza y manipulación, reduciendo la diversidad de equipos que debe gestionar una planta.
El planteamiento es especialmente significativo en líneas que combinan distintos modelos de vehículo o piezas de geometría variable. El espacio de trabajo ampliado pretende facilitar la adaptación de la instalación a futuros programas sin rediseñar por completo la célula robótica.
La evolución incorpora motores internos en los ejes 3 a 6 y cableado integrado. Con ello, Dürr reduce el contorno de interferencia, el espacio requerido y el peso de los robots, además de simplificar las operaciones de limpieza en entornos de producción exigentes.
Precisión para cordones funcionales
La plataforma ha sido desarrollada para procesos de pintura y sellado, combinando la cinemática del robot, el control y la tecnología de aplicación. La compañía persigue una trayectoria más precisa, una dosificación constante y una calidad uniforme en cordones finos, decorativos o funcionales.
En fabricación aeronáutica, la repetibilidad del sellado adquiere especial relevancia en componentes de gran tamaño y geometría compleja. La experiencia recogida por Airline92 en una planta de pintura de Dürr en México muestra cómo sus tecnologías de automatización se transfieren desde la automoción a aplicaciones de aviación.
La integración como sistema único limita las interfaces entre equipos y favorece procesos estables. Esta arquitectura puede resultar útil cuando la calidad del cordón, la trazabilidad de parámetros y la disponibilidad de la instalación condicionan los ritmos de producción.
DXQ conecta los datos de producción
La EcoRS utiliza la misma tecnología de control que los robots de pintura de Dürr y se conecta con la plataforma DXQ. Los operarios pueden visualizar datos de proceso y rendimiento de distintas zonas de la fábrica e identificar oportunidades de optimización antes de que generen incidencias operativas.
La estandarización también busca rebajar el coste total de propiedad. Una menor variedad de repuestos, menos existencias en almacén y procedimientos de mantenimiento comunes pueden reducir la complejidad de servicio durante la vida útil de la instalación.
Dürr facturó aproximadamente 4.200 millones de euros en 2025 y cuenta con más de 17.500 empleados y 123 delegaciones en 32 países. En España mantiene presencia directa desde 1974 y unos 210 empleados, según datos de 2024.

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