El demostrador X-59 se acerca al vuelo supersónico silencioso en la recta clave de la misión Quest

El avión de investigación supersónico silencioso X-59 de la NASA sobrevuela el lago seco Rogers, cerca del Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en Edwards, California, el martes 12 de mayo de 2026. La NASA continúa ampliando el rango de vuelo de la aeronave mediante una serie de vuelos a menor altitud y velocidad, antes de las próximas pruebas de vuelo a velocidades superiores a la del sonido. Foto: NASA/Jim Ross
El avión de investigación supersónico silencioso X-59 de la NASA sobrevuela el lago seco Rogers, cerca del Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en Edwards, California, el martes 12 de mayo de 2026. La NASA continúa ampliando el rango de vuelo de la aeronave mediante una serie de vuelos a menor altitud y velocidad, antes de las próximas pruebas de vuelo a velocidades superiores a la del sonido. Foto: NASA/Jim Ross
El demostrador supersónico X-59 de la NASA afronta una nueva fase de ensayos que incluirá su primer vuelo por encima de la velocidad del sonido, un paso decisivo dentro de la misión Quest orientada a validar el vuelo supersónico silencioso. La campaña se centrará en ampliar el rendimiento de la aeronave en condiciones cercanas a las de operación real.

Tras varios meses de pruebas, el programa entra en una etapa en la que se incrementarán tanto la altitud como la velocidad. El objetivo es analizar el comportamiento del avión en perfiles operativos más exigentes y avanzar hacia los parámetros para los que fue diseñado, especialmente en lo relativo a la reducción del estampido sónico.

El equipo prevé que el X-59 supere por primera vez Mach 1, equivalente a más de 1.014 km/h, a una altitud cercana a los 13.100 metros. Posteriormente, realizará un vuelo en condiciones de misión a Mach 1,4, unos 1.492 km/h, a aproximadamente 16.860 metros, valores clave para los ensayos sobre comunidades.

El avión de investigación supersónico silencioso X-59 de la NASA sobrevuela las montañas cerca del Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en Edwards, California, el martes 12 de mayo de 2026. La NASA continúa ampliando el rango de vuelo de la aeronave para evaluar su rendimiento en diversas condiciones de vuelo antes de las próximas pruebas a velocidades superiores a la del sonido, en apoyo de la misión Quest de la agencia. Foto: NASA/Jim Ross

El avión de investigación supersónico silencioso X-59 de la NASA sobrevuela las montañas cerca del Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en Edwards, California, el martes 12 de mayo de 2026. La NASA continúa ampliando el rango de vuelo de la aeronave para evaluar su rendimiento en diversas condiciones de vuelo antes de las próximas pruebas a velocidades superiores a la del sonido, en apoyo de la misión Quest de la agencia. Foto: NASA/Jim Ross

Estos vuelos permitirán preparar futuras campañas en las que la aeronave sobrevolará zonas habitadas para medir la percepción del ruido. Sin embargo, en esta fase inicial no se evaluará aún su capacidad de vuelo supersónico silencioso, ya que estará acompañada por un avión de seguimiento convencional.

Este aparato adicional generará su propio estampido sónico, enmascarando el del X-59, mientras incorpora instrumentación para medir las ondas de choque. Entre los equipos previstos destaca una sonda especializada que permitirá obtener datos precisos sobre la firma acústica del demostrador.

El programa acumula ya un importante historial de pruebas desde su primer vuelo en octubre de 2025. Tras un periodo de mantenimiento, el avión retomó la actividad en marzo de 2026 y ha completado al menos 15 vuelos, alcanzando altitudes de hasta 13.100 metros y velocidades próximas a Mach 0,95.

Durante estas campañas iniciales se han validado sistemas críticos como el combustible, el sistema hidráulico o los controles ambientales. También se ha evaluado el sistema de visión externa, basado en cámaras, que sustituye al parabrisas tradicional y permite al piloto operar con visibilidad frontal digital.

En paralelo, Lockheed Martin avanza en la expansión de la envolvente de vuelo, con una decena de vuelos y unas 11,7 horas acumuladas en una fase anterior. El objetivo es verificar el comportamiento del avión en distintos perfiles antes de alcanzar los puntos de diseño definitivos.

La hoja de ruta contempla alcanzar velocidades de hasta Mach 1,6 y altitudes de unos 18.300 metros. Estos ensayos forman parte de la Fase 1 de Quest, centrada en demostrar la aeronavegabilidad y el rendimiento general del X-59 antes de iniciar la validación acústica.

Esa siguiente etapa, prevista para finales de 2026, se centrará en medir de forma directa la firma del estampido supersónico para confirmar que el avión puede generar un impacto acústico reducido. Estos datos serán clave para que los reguladores definan futuras normas que permitan vuelos supersónicos sobre tierra.

El X-59, desarrollado por la NASA junto a Lockheed Martin Skunk Works, busca sentar las bases para el regreso del transporte comercial supersónico, eliminando una de las principales limitaciones históricas: el ruido asociado al estampido sónico.

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

Fotos del demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin y la NASA

Demostrador de vuelo supersónico X-59 de Lockheed Martin Skunk Works. Foto: Lockheed Martin

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