Esta vuelta a Río se inscribe en la estrategia de Marruecos para reforzar su conectividad aérea de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2030, que el país organizará junto a España y Portugal, además de otras sedes. El objetivo pasa por convertir Casablanca en un hub intercontinental capaz de canalizar parte de los flujos de turistas y aficionados entre América, Europa y África.
El anuncio llega alrededor de año y medio después del retorno de Royal Air Maroc a São Paulo, previsto para el 7 de diciembre de 2024 con tres vuelos semanales entre Casablanca y Guarulhos operados con Boeing 787 Dreamliner. La ruta fue reforzada posteriormente hasta cuatro frecuencias semanales y el plan de la aerolínea contempla alcanzar cinco vuelos por semana, siempre con acuerdos de código compartido con la brasileña Gol.
Según datos de la propia compañía, la línea Casablanca–São Paulo cerró su primer año de operación con unos 80.000 pasajeros de ida y vuelta, un coeficiente de ocupación medio del 84% y una puntualidad operativa del 98%. Para el presente ejercicio, Royal Air Maroc prevé incrementar en torno a un 30% la capacidad de asientos y elevar un 80% el volumen de pasajeros en el mercado brasileño, apoyándose en la mejora de frecuencias y en una mayor integración comercial con Gol.
La reapertura de Río de Janeiro se beneficiará de este desarrollo previo en São Paulo, que sirve como puerta de entrada al mercado brasileño y a conexiones domésticas. El uso de aviones Boeing 787-9 permite a la compañía ajustar capacidad y costes en un segmento de largo radio todavía en fase de maduración, con la flexibilidad de escalar frecuencias en función de la demanda.
El crecimiento de Royal Air Maroc se enmarca en la estrategia aeroportuaria de Marruecos, que prevé ampliar la capacidad de sus principales aeropuertos, incluyendo Casablanca, Rabat-Salé y Fez, con la vista puesta en un tráfico de 80 millones de pasajeros en 2030. Esta política busca reforzar el papel del país como plataforma aérea entre África, Europa y América, un posicionamiento en el que la recuperación de Río de Janeiro encaja como pieza relevante para el mercado sudamericano.

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