Canarian Airways: Sin aviones, ni permisos, ni solvencia, pero con ayudas públicas

El peculiar entramado capital de la bautizada Canarian Airways se sustenta en la sociedad Lattitude Hub para la comercialización de los vuelos que pretende realizar desde el aeropuerto de Tenerife-Sur, con un capital social de 195.000 euros y nula solvencia financiera, domiciliada en una urbanización residencial del municipio de El Rosario (Tenerife); y en el operador del único avión que diceb que pondrán en el mercado, y con el historial que vamos a relatar han conseguido el extraño apoyo del Cabildo de Tenerife, impulsado por la versión local de Podemos (Sí Podemos Canarias), para que aporte el 25 por ciento del capital (700.000 euros) con dinero público. Lattitude Hub fue creada el 23 de diciembre de 2019 con 15.000 euros por One Airways y Oscar Javier Trujillo Ledezma, fundador y administrador único de esa compañía aérea, cuya actividad es más bien de “broker” de vuelos.

Trujillo pasa a ser administrador mancomunado de Lattitude Hub en agosto de 2020 junto con a Jorge Alexis Marichal González, presidente de la patronal hostelera Ashotel (Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro) y también al frente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). al ver que fructificaban unas opacas negociaciones para poner en marcha una supuesta aerolínea canaria, de la que Marichal se ha erigido como el principal promotor, con la poco sustentable excusa de tratar de reducir la alta dependencia que la industria turística tiene de las empresas foráneas que mantienen la conectividad de ese archipiélago. La intención de Jorge Marichal y Oscar Trujillo es controlar directamente el fondo de comercio que genera el turismo receptivo.

El debate sobre la necesidad y viabilidad de contar con una aerolínea canaria lo abrió Marichal en junio de 2013. Tras varios años de debate de propuestas, a finales del 2019 empezaron las negociaciones y análisis de diversos modelos de explotación de la compañía aérea de capital canario y en junio de 2020 el proyecto empieza a fraguarse para integrar de forma vertical el negocio turístico. Ambos personajes convencieron a 14 empresarios hoteleros tinerfeños a unirse a One Airways, y Ashotel –que reconoce una aportación minoritaria- para iniciar el proyecto, encargando la gestión y operación a One Airways, que tampoco tiene solvencia financiera para este proyecto, ni para otros de menor calibre, y pretende ampliar su certificado de operador aéreo ES.AOC(Air Operator Cetificate).124 de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), que le permite desde 2017 explotar pequeños birreactores de aerotaxi y ambulancia Cessna 500/501, a la primera categoría, para que pueda volar con un Airbus A319 de 144 plazas.

Se trata de una sociedad anónima unipersonal de Óscar Trujillo, de la que es administrador único, constituida el 18 de septiembre de 2009 con sede social en una oficina ubicada en el número 13 de Cañada Real de Merinas, muy cerca del aeropuerto de Madrid/Barajas y su actividad declarada es el transporte aéreo de pasajeros. Inició sus actividades como centro de formación aeronáutica para luego convertirse en una organización de mantenimiento de aeronavegabilidad continuada. Nueve años después de su nacimiento, sólo tenía dos empleados fijos y otro temporal y experimentó pérdidas continuadas al menos entre 2014 y 2017, llegando a ser este último año de algo más de 35.000 euros. Sin embargo, en 2019 cerró el ejercicio con un beneficio de 90.441 euros.

En 2018 tenía un endeudamiento de algo más de 1,1 millones y un fondo de maniobra y un flujo de caja muy reducido, sobre todo si se tiene en cuenta la actividad que supuestamente desempeña, lo que revela que casi toda es de intermediario y no de operador. El 8 de abril de 2020, One Airways anunció que había creado una sucursal en el marco de la Zona Especial Canaria (ZEC), que establece condiciones fiscales ventajosas a empresas que se instalen en las Islas o las empleen como base para el desarrollo de sus negocios, a cambio de una serie de requisitos. One Airways se comprometió a crear 60 empleos para acogerse a los beneficios, de los que no contrató a ninguno. Uno de los requisitos de la ZEC es realizar una inversión mínima de 100.000 euros dentro de los dos primeros años desde el momento de su inscripción y otro es crear al menos 5 puestos de trabajo en los primeros seis meses de actividad desde su registro y mantener ese promedio en los años siguientes, condición que no ha cumplido.

En estas condiciones sorprende que su plan sea comenzar a volar entre Tenerife-Sur y Madrid (a donde quiere estrenarse), Barcelona, Bilbao y Vigo en España; y Berlín (Alemania), Glasgow y Cardiff (Reino Unido) con un único Airbus A319 alquilado. Se duda que con los tiempos actuales para obtener el AOC de Tipo A que corresponde, y no el B, que es el que cuenta One Airways y los drásticos requerimientos para ello por parte de las autoridades aeronáuticas, que en cuatro meses pueda volar en propio para asegurar la aeronavegabilidad, la seguridad de las operaciones y la solvencia de cara a los pasajeros, por lo que sólo parece que lo pueda hacer con los aviones de una tercera compañía aérea, lo cual encarecería enormemente los costes y haría más inviable todavía el proyecto. Tampoco tiene concedidos “slots” (franjas horarias de operación) a los que anuncian que volarán este verano.

Hemos consultado a uno de los mayores expertos en Europa en el ámbito de compañías aéreas, Luciano Íñigo, presidente de Aircomp, una empresa de consultoría aeronáutica de las más antiguas de Europa, sobre aspectos de genéricos de la viabilidad de un proyecto nuevo de transporte regular de pasajeros: “En las condiciones actuales del mercado, es inviable un proyecto que no se sustente con un capital mínimo inicial de 10 millones de euros para vuelos regulares de corto y medio alcance. El mero hecho de la tramitación del AOC, que exige que esté a disposición en España el primer avión de la flota con bastante anticipación, consume ya una buena parte de ese fondo de maniobra, además de que no tiene ningún sentido iniciar las operaciones con una sola aeronave”.

“Las regulaciones actuales, que otorgan plena protección a los derechos de los pasajeros, hacen que cualquier retraso importante suponga una cascada de reclamaciones potencialmente millonarias, que sólo se pueden minimizar con aviones de reserva para cubrir las inevitables averías e incidencias, que en el caso de aeronaves de segunda mano son mucho mayores, además que el negocio del transporte aéreo saliendo de la crisis del COVID-19 se basa en poder ofrecer el mayor número de frecuencias. No es negocio volar entre Barcelona y Palma de Mallorca con sólo una frecuencia diaria o entre Madrid y París tres veces a la semana. La competencia te come en el primer instante si se pretende establecerse en rutas ya existentes y en las nuevas la apuesta de capital es importante”, prosigue Íñigo.

Más sorprendente es que en la presentación pública en las instalaciones del Cabildo de Tenerife se haya anunciado una ilegalidad, que, además, va en contra de la protección del dinero de los pasajeros y es que se empezarían a vender billetes de Canarian Airways a partir del mes de abril, cuando está taxativamente prohibido que se haga sin que se emita la pertinente licencia de explotación, inherente al AOC, del Ministerio de Fomento, Movilidad y Agenda Urbana, que trata de impedir que, si no tiene todos los permisos y no el transportista no puede volar, que las personas que han comprado billetes tengan problemas. El presidente del Cabildo, Pedro Martín, estuvo acompañado por el consejero de Turismo, José Gregorio Martín Plata; la portavoz de Sí Podemos Canarias, María José Belda; el definido como director de la compañía, Machilar; y el consejero y máximo responsable ejecutivo de la aerolínea, Trujillo.

Belda, que presume que este proyecto es a iniciativa de su grupo político, que presentó una enmienda al presupuesto de 2021 e invitó al Gobierno de Canarias y a los demás cabildos a que se sumen a esta iniciativa para que sea una compañía que se rija por lo público, evitar que el archipiélago deje de estar conectado con el exterior y que se pueda venir a Canarias a precios razonables. El presidente de ALA (Asociación de Líneas Aéreas), Javier Gándara, que rechazó la solicitud de One Airways como miembro porque no tiene licencia para volar con aviones de más de 20 plazas, declaró: “Bienvenida sea cualquier compañía que se cree, pero eso sí, nos llama poderosamente la atención que se ponga dinero público con un motivo con el que estamos en desacuerdo, es decir, que digan que es porque las Islas no están bien conectadas, porque eso no es así”. El presidente de ALA sostiene que la conectividad de la región está más que garantizada con las compañías que ya operan en las Islas.

“Tenemos las puertas abiertas, por supuesto, y claro que una empresa puede crearse por el motivo que considere, faltaría más, pero no estamos de acuerdo con que un poder público ponga dinero con ese argumento cuando la conectividad es buena”, insistió Gándara, que se preguntó por qué “esos 700.000 euros, o el dinero que sea, no se distribuyen entre las compañías que ya están operando en Canarias”. Jorge Marichal destacó el 13 de febrero en una entrevista en el periódico La Voz de Galicia que la nueva compañía aérea era en la actualidad la “más solvente del mundo” y que “es un momento arriesgado para emprender este proyecto, pero que también puede ser el mejor, ya que muchas aerolíneas se han quedado por el camino debido a la crisis y se pueden ocupar los huecos que han quedado libres en el mercado”. Marichal señala en esaa entrevista que “en breve” se ampliaría la flota de aviones, no solo de Airbus A319, sino con otro tipo de aeronaves, dejando todavía más en el aire su proyecto.

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