Brasil aprueba la sexta ronda de concesión aeroportuaria

Los requisitos legales para la sexta ronda de concesión de 22 aeropuertos fueron aprobados por la Agencia Nacional de Aviación Civil. Después de la deliberación, el proceso pasa a ser analizado por el Tribunal Federal de Cuentas antes de su publicación final.

Los documentos incluyen el anuncio de subasta y los borradores de contrato para la licitación de los aeropuertos de: Curitiba (Internacional Afonso Pena), Foz do Iguaçu, Navegantes, Londrina, Joinville, Curitiba/ Bacacheri, Pelotas, Uruguaiana y Bagé, que forman el Bloque Sur. ; los aeropuertos de Goiânia, São Luís, Teresina, Palmas, Petrolina e Imperatriz, formando el Bloque Central; y los aeropuertos de Manaus, Porto Velho, Rio Branco, Cruzeiro do Sul, Tabatinga, Tefé y Boa Vista, formando el Bloque Norte. Ante la nueva situación económica y el escenario de la aviación civil luego de la pandemia por COVID-19, fue necesario revisar las proyecciones de demanda de pasajeros, aeronaves y carga, así como el reajuste de los modelos económico-financieros adoptados previamente en esta ronda de concesiones.

Estos ajustes buscaron hacer más atractiva la subasta, reducir costos y mantener la competitividad del evento, además de reducir los riesgos de la concesión del Bloque Norte para los inversionistas. Los ajustes al nuevo escenario generaron nuevos lineamientos del Ministerio de Infraestructura, nuevos valores para los Estudios de Viabilidad Económica, que son responsabilidad de la Secretaría de Aviación Civil, y mejoras regulatorias propuestas por ANAC. Estos cambios fueron presentados a la sociedad a través de dos consultas públicas, habiendo recibido más de 500 contribuciones. El principal cambio en esta consulta complementaria fue para el Bloque Norte, con la inclusión de valores de referencia del movimiento de carga aérea en el Aeropuerto de Manaus y un mecanismo de riesgo compartido entre el Poder Público y el concesionario en caso de no alcanzar dichos valores.

Según el contrato, este mecanismo sólo es aplicable a partir del quinto año de concesión y en el caso de impactos derivados de cambios en la legislación tributaria de la Zona Franca de Manaus. Así, si la recaudación con ingresos por carga es inferior al piso previsto en el contrato, la contribución variable puede verse reducida. En caso de que esta compensación no sea suficiente, y previa consulta con el Ministerio de Infraestructura, se podrán utilizar mecanismos como: modificación del monto de las tarifas, el plazo del contrato y las obligaciones contractuales del concesionario, así como el pago de montos al concesionario. Además, en la nueva versión del contrato de concesión, se amplió el plazo de pago del capital social mínimo obligatorio del Bloque Sur, haciéndolo compatible con los términos del resto de bloques.

Entre las propuestas de mejora regulatoria se encuentra también la exclusión de la exigencia de un certificado de viabilidad económica por parte de una entidad financiera, dado que el actual modelo de concesión cuenta con mecanismos para inhibir la firma de contratos con quienes no cuentan con las condiciones financieras para cumplirlo, como el pago, aportación inicial ,etc. ,a  la firma del contrato. También en el borrador del contrato se aclaró la indemnización debida en caso de expropiación. Si se produce este tipo de terminación prematura del contrato, el concesionario será compensado por el valor presente de las futuras ganancias frustradas y por otras cuotas no amortizadas de las inversiones realizadas y los montos cobrados durante el contrato. (Javier Bonilla, corresponsal del Grupo Edefa en Brasil)

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