Aerolíneas Argentinas se enfrenta a un año difícil

Mientras los directivos de la administración macrista tuvieron que irse de las oficinas de la firma, custodiados por personal de seguridad y en medio de insultos y abucheos, los nuevos dueños de casa llegaron con múltiples promesas para con los insaciables sindicatos aeronáuticos que parecen considerar son los dueños verdaderos de la empresa.

Al  mismo tiempo que se despedía a funcionarios técnicos que habían sido convocados por concurso, en tanto el gobierno central dispuso una normativa que impone la doble indemnización ante despidos, con lo cual Aerolíneas Argentinas deberá destinar una fortuna de dinero público en costes, la nueva cúpula publicita la apertura de rutas internacionales y más frecuencias.

Tiempo atrás se hablaba de la sustitución de los jets Embraer 190 de Austral Líneas Aéreas y la posible venta de los mismos. También se valoraba que dichas aeronaves no eran suficientes para el trafico generado en el interior del país y por ello se buscaba unificar flotas en base a la línea Boeing. Ahora los nuevos directores informan que se buscará seguir en la misma linea de aeronaves brasileñas, o sea los Embraer 195.

La promesa de nueva rutas internacionales requerirá de aviones adicionales, la devolución al desierto estadounidense de los últimos Airbus A340 de la flota, e implica necesariamente la búsqueda de no menos de dos a cuatro bimotores de largo alcance, como promete el vicepresidente de la compañía, Gustavo Lipovich, quien anunció la recuperación de líneas que se habían suspendido durante el gobierno de Macri.

Barcelona, New York y otras que fueron cerradas por las altas pérdidas que producían, volverían a los listados de la empresa. Cuando fueron suspendidas, solamente la ruta Buenos Aires-Barcelona perdía veinte millones anuales, la de New York que llego a tener perdidas de cuarenta millones en un año.

Para todo esto no alcanzan los A330 disponibles, si bien no habría problemas en cuanto a la disponibilidad de tripulaciones, ya que quedaron bastantes comandantes y copilotos de la linea A340 que fueron reubicados en los bimotores, a medida que iban saliendo de servicio los cuatrimotores.

Lo cierto es que el déficit de la empresa podría trepar a los 700 millones de dolares en este 2020 y debería pedir ayuda nuevamente a la tesorería nacional, sin la cual la compañía no puede sobrevivir. Los auxilios financieros que requiere Aerolíneas son muy fuertes para un país con endeble economía y múltiples necesidades sociales, pero Aerolíneas está protegida por una cobertura mediática y política sin igual. Muchas empresas en el extranjero desearían disponer de una protección similar, lo cual es imposible e inaceptable para el contribuyente de cualquier país. Es una lástima que una importante e histórica empresa aerocomercial, como lo es Aerolíneas Argentinas, que dispone de personal altamente capacitado y de facilidades técnicas de fuste, se vea sometida a los vaivenes de la política interna de los funcionarios de turno. (Luis Piñeiro, Buenos Aires)

Fotografía: La salida de servicio de los Boeing 737 MAX causa perdidas economicas a la empresa.

Los Airbus A340 se retiran del servicio y se ha prometido nuevas maquinas

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