Los socios de Air Nostrum refuerzan su proyecto en Argentina y entran en el negocio de la extinción de incendios

Los socios de Air Nostrum se embarcan un conjunto de actividades de diversificación geográfica y de negocios, con sociedades separadas para evitar contagios. Han establecido un plan director de 2018 a 2020 que incluye entrar en nuevos negocios, si bien la mayoría de las operaciones se han realizado con un coste económico simbólico y a cambio de “know how” y posicionamiento. Compraron el 51 por ciento de la compañía aérea maltesa Medavia a precio simbólico. Poseen la totalidad del capital de Hibernian Airlines, especializada en ofrecer servicios de “wet tease” (alquiler de aviones con tripulación, mantenimiento y seguros) para aerolíneas del centro y norte de Europa con sede en Irlanda y que está negociando acuerdos con tres compañías.

Ha transferido la flota a Saimer para facilitar los alquileres, sociedad irlandesa de la que también controla el 100 por ciento, que suministra la flota a las aerolíneas del grupo. Los socios de Air Nostrum -cuyo presidente y máximo accionista es Carlos Bertomeu (54 por ciento)– han apostado firmemente por Argentina y su participada Flyest –creada este año heredando los permisos de la quebrada Sol Líneas Aéreas, a la cual la española le había arrendado birreactores regionales Bombardier CRJ200- comenzará vuelos regulares entre Buenos Aires y Montevideo el 2 de diciembre, tras incorporar un segundo CRJ200 de 50 plazas que operó la aerolínea valenciana. Desde marzo, operará también desde la capital argentina a Mar del Plata y Santa Fe.

Después de varios meses centrada en vuelos charter y corporativos, ahora da el salto a las conexiones regulares para complementar a las grandes aerolíneas que necesitan alimentar sus vuelos de largo radio. Tendrá el modelo de negocio que Air Nostrum, franquiciada de Iberia para vuelos regionales, aplica desde hace más de veinte años en España, donde está enfocada en dar capilaridad al centro de distribución de tráfico (hub) de esta última en Madrid/Barajas en rutas de baja densidad o en horas que precisan aviones de menor capacidad, además de conectar ciudadades más pequeñas directamente. Actualmente mantiene contactos con varias compañías en busca de posibles alianzas comerciales.

Hasta finales de febrero aprovechará la temporada alta en Argentina para captar pasajeros entre el Buenos Aires/Aeroparque “Jorge Newbery” y la capital uruguaya y desde marzo se enfocará al pasajero corporativo y de negocio. A medio plazo es unir la capital del país también con Córdoba y Rosario. El comienzo de las operaciones de Flyest en rutas regulares coincide con un momento de especial efervescencia en el mercado aéreo argentino, tras varios años cerrado a la competencia, gracias a la apertura decretada por el Gobierno liberal de Mauricio Macri, que ha propiciado la rápida entrada de varias compañías que tratan de posicionarse como operadores regionales.

Tienen licencia para volar rutas domésticas Avianca o Andes Líneas Aéreas. Iberia, que opera dos frecuencias diarias entre Madrid y Buenos Aires, ha reforzado la conexión desde octubre con los vuelos de bajos costes de su marca Level desde Barcelona, cinco veces por semana. Flyest lanzó una página “web”, mantiene abierto un proceso de selección de personal y cuenta con habilitación de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) de Argentina para operar vuelos internacionales y domésticos con aviones de gran porte para el transporte de pasajeros, carga y correo. Los socios españoles participan con un 49 por ciento en el capital de Flyest a través de ILAI (Inversiones en Líneas Aéreas Internacionales) y el 51 restante está en poder del local Gustavo Cebreiro, que lidera a un grupo de antiguos directivos de Sol.

Su entrada se realizó en parte mediante aportación de piezas, recambios e intangibles, como acceso a financiación y a compañías de arrendamiento de aeronaves, que es su modo habitual de invertir, evitando que cuelguen de la española para evitar riesgos. Entre los socios de ILAI también figura el cofundador del IVI, José Remohí, a través de la mercantil Dapala, y el director general de Air NostrumMiguel Ángel Falcón, a través de la sociedad Sierra Colorada. En septiembre de 2015, los dueños de Air Nostrum tomaron una participación del 45 por ciento en Sol, pero cuatro meses después, tras el triunfo de Macri en las elecciones, salieron de su accionariado al romperse un acuerdo con Aerolíneas Argentinas que garantizaba carga de trabajo para la aerolínea, estando la inversión estaba condicionada a la continuidad.

Flyest es su segunda inversión en una aerolínea extranjera, pues ILAI también es propietaria del 33 por ciento de Amaszonas del Paraguay (la canadiense Avmax controla otro tanto), donde posee el 100 por ciento de ANTA en el ámbito de mantenimiento. Los socios de Air Nostrum también entrarán en el sector de la extinción de incendios con PLYSA, para la que han adquirido 6 aviones, invirtiendo 8 millones de euros. El presidente de Air Nostrum ha considerado que se trata de un mercado «maduro» y «atractivo» donde queda mucho por hacer. «Es un mercado que necesita una renovación en todos los aspectos: flota, operativa, innovación y entrenamiento. Nosotros tenemos una dilata experiencia en la operación y el mantenimiento de aviones», ha afirmado.

Una vez obtenga las licencias, previsiblemente en enero, se irá presentando a los concursos que se vayan convocando, entre ellos los de la Comunidad Valenciana. El sector de la extinción aérea de incendios sufrió hace dos años una fuerte sacudida con la desarticulación de una presunta trama dedicada presuntamente a amañar los concursos de diversas comunidades autónomas, incluida la valenciana, con derivaciones en Portugal e Italia. Los empresarios implicados se repartían los mercados, según la Fiscalía Anticorrupción.

Hoy el sector necesita modernizarse con la introducción de aviones pilotados remotamente y más tecnología. Los socios tienen, además, la vista puesta en otros países del entorno, como Portugal, Francia y Marruecos. También a través de Intermodalidad Levante estudian la entrada en el negocio de trenes la alta velocidad, con la intención de empezar a operar a finales de 2020, cuando se liberalizarán los mercados domésticos de la Unión Europea. Mientras tanto, este año esperan aumentar un 6 por ciento la cifra de negocio de Air Nostrum, hasta 451 millones de euros, y un 3 por ciento los asientos, hasta 6,6 millones. El factor de ocupación pasará del 66,7 al 68,1 por ciento.

 

Fotografías:
·CRJ de Air Nostrum operado por Flyest.
·Miguel Ángel Falcón, director general de Air Nostrum, con el ministro argentino de Transportes, Dietrich, el día que llegó el primer avión de Flyest.

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