Los pedidos de aviones siguen disparados

El Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio, que se celebra cada dos años en el parisino aeropuerto de Le Bourget, es tradicionalmente el escaparate mundial en el que los fabricantes de aeronaves muestran sus armas y logros. Allí la guerra entre Airbus y Boeing se traduce en concentrar en esa semana anuncios de pedidos, en una competencia desenfrenada. En la 51ª edición de la feria, celebrada entre el 15 y el 21 de junio, el constructor europeo comunicó 124 pedidos en firme y compromisos de compra sobre 297 aviones.

Destacó que Saudi Arabian Airlines se ha convertido en el cliente de lanzamiento de la nueva versión A330 “Regional”, optimizando este exitoso birreactor de fuselaje ancho para rutas de mediano alcance con alta densidad de tráfico. La nueva familia A320neo mantiene un ritmo de ventas disparado, sumando 323 de los anuncios de compras e intenciones, con lo que supera ya la marca de 4.000 aparatos desde que fuera lanzado el programa en diciembre de 2010. Asia confirma que impulsa el crecimiento, pero la centroeuropea Wizz Air ha mostrado su músculo acordando la posibilidad de adquirir 110 de la variante de mayor tamaño, el A321neo.

Mientras tanto, Boeing –que prevé terminar en este año terminando 750 aeronaves– reveló 145 pedidos en firme y 186 compromisos de compra, destacando entre ellos 30 787-9 para la indonesia Garuda y 100 737 MAX 8 para la firma de alquiler de aviones Aercap, fruto de la fusión de la firma que ya tenía ese nombre con ILFC. El punto negro es la cancelación por parte de Aeroflot de sus 22 787, que a nadie se le escapa que es fruto de la crisis latente entre Rusia y Estados Unidos por el conflicto de Ucrania.

La síntesis es que el fabricante de Seattle se mostró ganador en órdenes definitivas, aunque 21 de ellas sin indicar quién es el cliente, y el de Toulouse en intenciones de venta y en el conjunto de los dos cómputos. Airbus confía en superar los 1.456 encargos que tuvo en 2014, cuando por tercer año consecutivo se quedó por encima de Boeing, que llegó a 1.432, si bien la compañía estadounidense terminó en primera posición por aviones entregados, con 723 frente a 629. La lucha, como se aprecia, continúa.

La aviación regional no se quedó a la zaga, aunque casi en manos sólo de los dos líderes en el mercado, el europeo ATR, por el lado de los turbohélices, y el brasileño Embraer, en el caso de los reactores. La filial conjunta de Airbus Group y Alenia Aermacchi, que hace años estuvo cerca del cierre por la falta de contratos, sigue sorprendiendo y en el Salón se supo que consiguió 36 nuevos pedidos en firme y 35 opciones de sus modelos 42-600 y 72-600, lo que le ha permitido superar la marca de los 1.500 de estos bimotores vendidos. Embraer, a su vez, precisó cuatro contratos para su familia “E-Jet” por un total de medio centenar de unidades.

Relacionados