Aunque no hay escasez de combustible de aviación en Europa por ahora, el aumento de precios muestra la debilidad del sector ante un posible empeoramiento de la guerra en Irán. Esto ha llevado a que los gobiernos, reguladores y empresas realicen simulaciones de contingencia.
El Estrecho de Ormuz canaliza en torno a una quinta parte del petróleo mundial y casi la mitad del queroseno que abastece a Europa. El cierre de facto del paso marítimo desde finales de febrero ha reducido drásticamente el tráfico de petroleros procedentes del Golfo Pérsico, encareciendo el crudo y los productos refinados que sirven de materia prima al combustible de aviación. El impacto en los precios del queroseno europeo se suma a unos costes ya elevados por la presión regulatoria y los objetivos climáticos.
En este contexto, las aerolíneas estudian ajustes operativos para amortiguar el golpe del combustible. Entre las medidas que se barajan figuran la reducción de vuelos semivacíos mediante una gestión más flexible de los slots, la optimización de rutas para recortar tiempos de vuelo y consumos, y el uso más intensivo de coberturas financieras para limitar la exposición a nuevas subidas de precios. El objetivo inmediato es contener el impacto en las tarifas sin comprometer la conectividad esencial.
Las estimaciones más optimistas apuntan a que, en el peor de los casos —si no llegara más crudo del Golfo—, los vuelos europeos podrían mantenerse hasta septiembre u octubre de 2026, aunque la mayoría de las fuentes consideran que la situación se resolverá antes. Los escenarios de contingencia manejados en los círculos regulatorios contemplan cuatro fases de actuación:
Estos escenarios escenarios estarían ligados al grado de tensión en el suministro. En un primer escalón, centrado en ahorros de entre un 10% y un 20% del consumo, se plantearía suspender temporalmente la regla de “úsalo o piérdelo” en los slots para eliminar vuelos innecesarios y fomentar factores de ocupación más altos. También se impulsaría la coordinación entre proveedores de servicios de navegación aérea para facilitar rutas más directas y eficientes.
Si la reducción efectiva de combustible disponible alcanzara el entorno del 25% al 40%, se pasaría a un racionamiento moderado. En ese umbral, los borradores manejados en círculos técnicos contemplan la introducción de cuotas de queroseno por aerolínea, calculadas en función de su actividad histórica, junto con una ocupación mínima obligatoria por vuelo. También se pondría sobre la mesa la eliminación de rutas de corto radio con alternativa ferroviaria, sobre todo en corredores de alta velocidad.
Un escenario de crisis más profunda, con un recorte del orden del 50% del combustible accesible para la aviación europea, obligaría a entrar en una fase de gestión centralizada. El queroseno se asignaría entonces siguiendo una jerarquía clara: conectividad esencial, carga prioritaria —medicamentos, alimentos, órganos para trasplante—, viajes de negocios en rutas consideradas críticas para la economía y una pequeña reserva estratégica para absorber picos puntuales. Cada ruta podría requerir una aprobación específica por parte de las autoridades.
El último escalón, reservado para una emergencia total con reducciones superiores al 65%, implicaría una intervención directa de las instituciones europeas en la compra y distribución del combustible de aviación. Sobre el papel, esta fase replicaría en parte la gobernanza utilizada para las vacunas durante la pandemia: compras conjuntas, asignaciones por país y un plan de vuelos autorizado día a día. En esa situación, el tráfico se concentraría en rutas intercontinentales básicas, enlaces con islas y operaciones de carga esenciales.
En todos los escenarios de restricción, la prioridad sería maximizar la utilidad social de cada litro de queroseno disponible. Se mantendrían en primer lugar las conexiones sin alternativa razonable de transporte, los vuelos sanitarios y humanitarios, y el transporte urgente de medicamentos y mercancías críticas. En el extremo opuesto se situarían los vuelos turísticos de corto radio con buena oferta ferroviaria, los chárteres no esenciales y buena parte de la aviación privada, que serían los primeros candidatos a recorte.
Mientras tanto, la Comisión Europea refuerza el seguimiento del mercado e insta a los Estados miembros a coordinar sus movimientos para no fragmentar el mercado interior. Entre las recomendaciones figuran posponer paradas de mantenimiento en refinerías, promover el uso puntual de biocombustibles como complemento del queroseno fósil y compartir datos sobre existencias comerciales y reservas estratégicas. El mensaje oficial subraya que la prioridad es evitar decisiones unilaterales que agraven una situación ya de por sí tensa.
La industria insiste en que la clave, por ahora, no es tanto una escasez material inmediata como la gestión ordenada de la incertidumbre. Las aerolíneas necesitan visibilidad suficiente para ajustar programación, tarifas y coberturas sin reaccionar de forma desordenada a cada movimiento del mercado. De cómo se combinen las señales de precios, las decisiones geopolíticas y el diseño de estas medidas dependerá que el encarecimiento del queroseno se traduzca solo en ajustes graduales o derive en restricciones más severas del tráfico aéreo.
Los últimos cargamentos llegan a Europa: el tiempo corre
Europa es la principal importadora mundial de queroseno de aviación procedente del Golfo Pérsico. Según datos de Vortexa compilados por Bloomberg, las importaciones de jet fuel desde esa región representan en torno al 50% del total de las adquisiciones de la Unión Europea y el Reino Unido.
Las importaciones europeas de queroseno y combustible de aviación ya acusan la presión: en marzo de 2026, los datos de S&P Global Commodities at Sea mostraron una caída respecto a febrero, con 1,064 millones de toneladas métricas frente a 1,111 millones el mes anterior.
Eurocontrol —el organismo europeo de gestión del tránsito aéreo— registró el 27 de marzo un precio medio del queroseno de 4,73 dólares (4,31 euros) por galón (3,785 litros), el doble que a principios de año.
Italia: el primer país europeo en racionar el queroseno en aeropuertos
Italia se ha convertido en el primer Estado miembro de la Unión Europea en aplicar restricciones formales al suministro de combustible de aviación en sus aeropuertos. A través de NOTAMs (Notices to Air Missions, avisos a las misiones aéreas), emitidos entre los días 2 y 5 de abril, las autoridades instruyeron a las aerolíneas a racionar la carga de combustible en los aeropuertos de Venecia-Marco Polo, Treviso, Bolonia y Milán-Linate hasta al menos las 23:59 del 9 de abril.
Los avisos especifican que la disponibilidad del combustible Jet A1 de Air BP Italia está limitada. Pierluigi Di Palma, responsable de la Agencia Nacional de Aviación Civil de Italia (ENAC), declaró al periódico La Repubblica que la situación está "bajo control", si bien advirtió de que podrían surgir riesgos reales si las presiones sobre el suministro se prolongan más allá de abril.
La consecuencia operativa inmediata es el denominado tankering: las aeronaves deben cargar combustible adicional fuera de Italia antes de operar rutas con escala en ese país, lo que incrementa el peso de los aviones, aumenta el consumo de queroseno en otros tramos y complica la planificación de rutas.
La Comisión Europea activa protocolos y llama a la coordinación
La Comisión Europea no ha permanecido pasiva. El 30 de marzo de 2026, la Comisión publicó una comunicación oficial dirigida a los ministros de Energía de los Estados miembros urgiéndoles a adoptar medidas coordinadas para garantizar la seguridad del suministro de productos petrolíferos refinados.
En esa misma carta, la Comisión instó a los países de la UE a aplazar las paradas de mantenimiento en refinerías para mantener la producción, a considerar el uso de biocombustibles como sustituto del queroseno fósil, a promover medidas voluntarias de ahorro de combustible en el sector del transporte, y a compartir información en tiempo real sobre los niveles de existencias comerciales.
El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, fue más explícito en sus declaraciones públicas. Tras presidir una reunión virtual de ministros de Energía de la UE, Jørgensen advirtió que no ve una resolución rápida de la crisis: "Será una crisis duradera. Los precios de la energía serán más elevados durante un período muy prolongado". El comisario también abrió la puerta a revivir medidas similares a las adoptadas en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, que incluyeron un tope al precio del gas, impuestos sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas y objetivos de reducción del consumo.
La Comisión Europea ha advertido expresamente a los Estados miembros de que no adopten medidas que puedan incrementar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos derivados del petróleo dentro del mercado único europeo o desincentiven la producción de las refinerías de la UE.
Lufthansa estudia inmovilizar hasta 40 aviones; Ryanair advierte de cancelaciones
Las grandes aerolíneas europeas han comenzado a elaborar planes de contingencia. Lufthansa, el mayor grupo de aviación de Europa, está considerando inmovilizar hasta 40 aviones —el equivalente al 5% de su capacidad operativa— en respuesta a las perturbaciones del mercado causadas por la guerra de Irán. Carsten Spohr, consejero delegado del grupo alemán, comunicó a sus empleados que la compañía está preparando varios planes de emergencia en función de la evolución de los precios del queroseno y la demanda de los pasajeros.
Grazia Vittadini, responsable de tecnología, innovación y sistemas de Lufthansa, declaró al diario alemán Die Welt: "La disponibilidad ya es difícil en algunos aeropuertos de Asia. Cuanto más tiempo permanezca bloqueado el Estrecho de Ormuz, más crítica puede volverse la situación de suministro". El grupo tiene cubierto mediante coberturas financieras el 80% de sus necesidades de combustible para 2026.
Ryanair, la mayor aerolínea de Italia por número de asientos, tiene sus coberturas de combustible garantizadas "hasta al menos mediados de mayo", pero advirtió de que un cierre prolongado del estrecho podría obligarle a cancelar entre el 5% y el 10% de sus vuelos de verano.
Antes del conflicto, las aerolíneas habían planificado un incremento de capacidad del 5,4% para abril de 2026; ese crecimiento ha quedado reducido al 0,2% según datos del Financial Times.
La AIE activa la mayor liberación de reservas estratégicas de su historia
En el frente internacional, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha coordinado la mayor liberación de reservas estratégicas de petróleo de su historia. El 11 de marzo de 2026, los 32 países miembros de la AIE acordaron por unanimidad poner en el mercado 400 millones de barriles de crudo de sus reservas estratégicas, superando así los 182 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, subrayó que la medida es un "gesto mayor", pero añadió que "lo más importante para restablecer los flujos estables de petróleo y gas es la reanudación del tránsito por el Estrecho de Ormuz". La liberación de 400 millones de barriles cubre aproximadamente 20 días del suministro perdido como consecuencia de las perturbaciones en el estrecho.
España participó en la coordinación de la liberación, y Alemania, el Reino Unido, Japón y Estados Unidos se comprometieron a ser los principales contribuyentes. La AIE también recomendó a sus Estados miembros la adopción de su plan de diez puntos para reducir el consumo de petróleo, que incluye el trabajo desde casa, la reducción de límites de velocidad en carreteras, el uso del transporte público y el impulso al car sharing.
Pese a todo ello, el propio director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, precisó ante el Financial Times el 4 de abril que "en este momento no existen escaseces físicas de combustible de aviación o diésel en Europa".
Indonesia recarga con un 38% el combustible de aviación
Indonesia anunció este lunes un aumento del 28 puntos porcentuales en el recargo sobre el combustible para aviones, que pasa del 10% al 38%. Esta medida supone un encarecimiento de forma inmediata de la estructura de costes de las aerolíneas que operan vuelos domésticos e internacionales en el archipiélago.
El propio Gobierno indonesio ha abierto la puerta a que parte de esta subida llegue al pasajero final. Yakarta permitirá a las compañías elevar hasta un 13% el precio de los billetes nacionales frente a los niveles actuales, según la información difundida por la agencia Efe. El movimiento se interpreta en el sector como un ejemplo de cómo los Estados empiezan a aceptar que la tensión geopolítica y el bloqueo del Estrecho de Ormuz se traducen en tarifas más altas y, potencialmente, en una demanda más contenida si la situación se prolonga en el tiempo.
China y Corea del Sur cierran la exportación de queroseno: un golpe para Asia y Oceanía
Las restricciones más drásticas a la exportación de queroseno de aviación se han producido en Asia, región que concentra la mayor dependencia del crudo del Golfo Pérsico. El 11 y 12 de marzo de 2026, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC, por sus siglas en inglés) decretó una prohibición inmediata sobre todas las exportaciones de gasolina, diésel y combustible de aviación, aplicable a todos los cargamentos que no hubiesen pasado por la aduana antes de esa fecha.
La medida —no anunciada públicamente— fue prorrogada por Pekín hasta el mes de abril, según confirmaron cinco fuentes del sector a la agencia Reuters. China es el tercer mayor exportador de combustibles refinados de Asia, tras Corea del Sur y Singapur, y exportaba habitualmente en torno a dos millones de toneladas de queroseno al mes; ese volumen se ha reducido a la mitad.
Corea del Sur, el mayor exportador mundial de queroseno de aviación, también adoptó restricciones. El 13 de marzo de 2026, el Ministerio de Comercio, Industria y Energía de Corea del Sur (conocido como Motie) introdujo topes obligatorios a las exportaciones de productos petrolíferos refinados, limitándolas al 100% de los volúmenes mensuales registrados en 2025. Los principales refinadores del país están obligados a mantener el suministro doméstico en al menos el 90% de los volúmenes del mismo período del año anterior.
Aerolíneas de Corea del Sur han solicitado formalmente a su Gobierno que redirija hacia el mercado doméstico el queroseno destinado a la exportación. Corea del Sur importa aproximadamente el 70% de su crudo a través del Estrecho de Ormuz.
Australia, al límite: 30 días de reservas y el suministro de Asia, comprometido
Australia es uno de los países más expuestos a la crisis, ya que el 91% de sus combustibles refinados —gasolina, diésel y queroseno— procede de refinerías de Singapur y Corea del Sur que, a su vez, dependen del crudo del Golfo Pérsico. A mediados de marzo de 2026, el país disponía de reservas de queroseno para apenas 30 días.
La AIE exige a sus miembros mantener un mínimo de 90 días de reservas estratégicas de combustible, un objetivo que Australia no ha cumplido en más de una década. El Gobierno de Anthony Albanese autorizó la liberación de 762 millones de litros de sus reservas estratégicas de petróleo —equivalentes a solo tres días de consumo nacional— con prioridad para el diésel destinado a la minería, la agricultura y los servicios de emergencia. El ministro de Energía, Chris Bowen, confirmó que existen poderes legales para controlar la producción de las dos refinerías que quedan en Australia, con exenciones previstas para defensa, ambulancias, policías, bomberos, transporte público y servicios de movilidad compartida.
El Aeropuerto de Sídney advirtió de que no existen "garantías" de recibir los cargamentos de queroseno programados. La aerolínea Qantas tiene cubierto mediante coberturas el 81% de su combustible para el segundo semestre del año fiscal que termina en junio de 2026.
Vietnam recorta rutas; Asia sudoriental, al borde del racionamiento
Vietnam fue uno de los primeros países en aplicar recortes operativos directos sobre su red aérea. La autoridad de aviación civil del país (CAAV) advirtió ya en marzo de que las aerolíneas vietnamitas debían prepararse para reducir vuelos desde el 1 de abril. Vietnam Airlines suspendió siete rutas domésticas y eliminó 23 vuelos semanales para conservar combustible. Si el queroseno alcanza entre 160 y 200 dólares por barril, la aerolínea podría reducir hasta el 18% de sus vuelos internacionales y hasta el 26% de sus servicios domésticos.
Vietjet Air, la principal aerolínea de bajo coste del país, planificó en paralelo una reducción del 18% de su capacidad total en abril, incluyendo un 22% de recorte en vuelos domésticos y un 11% en internacionales. Bamboo Airways estudió reducir a la mitad su operativa diaria. Thai AirAsia y Thai AirAsia X suspendieron varias rutas domésticas e internacionales para el verano de 2026.
Filipinas, Myanmar, Indonesia, Tailandia, Vietnam, Laos y Camboya han implantado alguna forma de racionamiento de combustible, medidas de conservación o restricciones de compra desde el inicio del bloqueo del Estrecho de Ormuz. Filipinas llegó a declarar una emergencia energética nacional, con conductores de transporte público incapaces de cubrir sus costes operativos. Camboya e Indonesia afrontaban la crisis con solo 20 a 23 días de reservas de combustible.
India actúa sobre el queroseno doméstico; Pakistán sube precios
India, el tercer mayor consumidor e importador de petróleo del mundo, anunció el 26 de marzo que tenía asegurado el suministro de crudo para los siguientes 60 días, gracias a una diversificación de proveedores que incluye un incremento de las compras de crudo ruso amparadas en una exención temporal concedida por Washington.
Además, India impuso derechos de exportación de 29,5 rupias (equivalentes a unos 0,32 euros) por litro sobre el combustible de turbina de aviación (ATF), para frenar los beneficios extraordinarios derivados de la subida de precios internacionales.
La IATA y el sector alertan: los márgenes se estrechan
La IATA advirtió en su informe del 6 de marzo de 2026 —titulado Middle East Conflict Exposes Jet Fuel Supply Vulnerabilities (El conflicto de Oriente Medio expone las vulnerabilidades del suministro de queroseno)— que la seguridad energética de la aviación europea descansa sobre un margen muy estrecho de existencias comerciales.
La asociación señaló que Europa es una de las regiones más expuestas, con entre el 25% y el 30% de su demanda de queroseno originada en el Golfo Pérsico. El informe remarcó que la industria de la aviación, a diferencia de otros sectores, no puede sustituir el queroseno a escala en el corto plazo y que la intervención política es imprescindible.
Oxford Economics calcula que si el bloqueo se prolonga seis meses, el denominado "shock de racionamiento" podría desencadenar una recesión mundial, con el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) global reduciéndose hasta el 1,4% en 2026.


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