KLM lleva años invirtiendo en vuelos más limpios, silenciosos y eficientes en cuanto al consumo de combustible. Como cofundadora y accionista de SkyNRG, KLM ha desempeñado un papel activo en el desarrollo del mercado de los SAF y en este proyecto en concreto, desde su creación en 2009, con la planta de Delfzijl que fue anunciada en 2019. KLM fue la primera aerolínea del mundo en ofrecer una garantía de compra a largo plazo, lo que fue fundamental para asegurar la financiación y la construcción de esta planta.
Junto con la renovación de la flota, el SAF es una de las medidas más eficaces para reducir sustancialmente las emisiones de CO₂ de la compañía. Y aunque el SAF emite una cantidad similar de CO₂ durante el vuelo a la del combustible convencional, su impacto global de CO₂ a lo largo de su ciclo de vida, desde la producción hasta la combustión, es al menos un 65 % inferior a la del queroseno.

Operarios de SkyNRG.
Marjan Rintel, CEO de KLM
«Estamos orgullosos de nuestra colaboración con SkyNRG, donde, como cofundadores e inversores, hemos sentado las bases para la primera fábrica dedicada al SAF en los Países Bajos. Nos hemos comprometido a comprar 75 000 toneladas de SAF al año, lo que supone aproximadamente el 2 % de nuestro consumo total de combustible. Con esta fábrica, estamos dando un paso concreto hacia la aceleración de la producción de SAF en los Países Bajos, reforzando nuestra posición de liderazgo internacional en este campo.
Conseguir los permisos y la financiación necesarios para la fábrica fue un proceso largo y difícil. Esto pone de relieve la necesidad de un gobierno activo que invierta y colabore con el sector, para que podamos alcanzar colectivamente el objetivo nacional de llegar a una mezcla del 14 % de SAF para 2030».
Maarten van Dijk, director ejecutivo de SkyNRG
«La colaboración con KLM ha sido clave en este proyecto. Lo que estamos logrando aquí demuestra que las aerolíneas y la industria pueden asumir conjuntamente la responsabilidad de hacer que la aviación sea más sostenible. Con el inicio de la construcción, estamos demostrando que las inversiones en SAF pueden hacerse realidad en Europa».
Esta fábrica supone un importante paso adelante, pero se necesita más para aumentar rápidamente la producción de SAF, haciéndola más accesible y asequible. Por lo tanto, es alentador que el nuevo acuerdo de coalición se centre en la expansión de los combustibles alternativos para la aviación y en el estímulo de la producción de SAF en los Países Bajos. KLM hace un llamamiento al Gobierno de los Países Bajos para que invierta conjuntamente en la aceleración y el aumento de la producción de SAF, por ejemplo, a través de un fondo nacional para el SAF, tal y como se recomienda en el informe Wennink “The Route to Future Prosperity” (El camino hacia la prosperidad futura). Este proyecto demuestra que es posible, pero también subraya la necesidad de más iniciativas de este tipo para alcanzar realmente el objetivo de mezcla del 14 %.
Un estudio de mercado realizado por Markteffect en nombre de KLM muestra un amplio apoyo público a que el Gobierno de los Países Bajos desempeñe un papel activo: el 87 % de los encuestados neerlandeses cree que los ingresos procedentes de los impuestos sobre el transporte aéreo deberían utilizarse para que los vuelos sean más limpios. Solo trabajando juntos, el Gobierno y la industria podrán acelerar verdaderamente la transición hacia la sostenibilidad de la aviación y garantizar que todo el sector disponga de suficientes combustibles sostenibles para la aviación (SAF) a un precio asequible.


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