La compañía, escindida como grupo independiente en 2024, registró unos ingresos totales de 45.855 millones de dólares, frente a 38.702 millones un año antes, un 18,5 % más, impulsados por la demanda de servicios y equipos.
El beneficio neto atribuible ascendió a 8.704 millones de dólares, frente a 6.556 millones en 2024, mientras el flujo de caja libre alcanzó 7.700 millones de dólares, un 24% más interanual.
Al tipo de cambio medio de 2025, estos resultados equivalen aproximadamente a 41.800 millones de euros en ingresos, 7.930 millones de euros en beneficio neto y 7.040 millones de euros en caja libre.
En el negocio de motores comerciales y servicios, GE Aerospace opera una flota instalada de unos 50.000 motores y cubre cerca de tres de cada cuatro vuelos comerciales junto a su socio CFM International.
En 2025, esta división generó 33.300 millones de dólares de ingresos, un 24% más, con los servicios representando el 75% y un beneficio operativo de 8.900 millones de dólares, con margen del 26,6%.
Los pedidos comerciales alcanzaron 54.400 millones de dólares, un 35% más, elevando la cartera de negocio de esta área hasta unos 170.000 millones de dólares, lo que refuerza la visibilidad a largo plazo.
La mejora de la cadena de suministro ha sido una prioridad tras las tensiones postpandemia, con más de 500 proveedores directos y material de entrada de proveedores prioritarios creciendo un 40% en 2025.
La empresa integró en enero los equipos de seguridad, calidad, ingeniería, fabricación y compras en una sola organización para acelerar la resolución de problemas a lo largo de todo el ciclo de vida del motor.
Evento Kaizen para el motor Leap
Uno de los ejemplos icónicos es el dispensador de cinta automatizado “The Gerald” en la planta de Terre Haute, que ayudó a elevar la entrega a tiempo de la línea de bastidor central de turbina para el LEAP del 20% al 96%.
Este cambio, decidido tras escuchar a los equipos de producción, acompañó un aumento del 28% en la producción de motores LEAP en 2025, clave para los Airbus A320neo y Boeing 737 MAX, segmentos de máxima demanda.
Un caso citado es el del proveedor Steel Tool and Engineering, donde un evento kaizen permitió elevar la producción de conjuntos de panal brazado para el LEAP de 47 a más de 470 piezas semanales, un salto de diez veces.
Gracias a estas iniciativas, las entregas totales de motores aumentaron un 26% en 2025, con entregas comerciales y de servicios un 25% superiores, entregas LEAP en máximos históricos con un alza del 28% y defensa creciendo un 30%.
La compañía también ha reforzado la capacidad de mantenimiento, reparación y revisión, con el centro de Celma, en Brasil, gestionando el 25% de las visitas internas a taller para familias CFM56, LEAP, GEnx y CF6.

Interior de un motor de GE Aerospace. Foto: GE Aerospace
En Celma, la aplicación de FLIGHT DECK permitió reducir en un 23% el tiempo de ensayo de motores LEAP desde agosto de 2024, acortando los plazos de entrega a las aerolíneas.
GE Aerospace señala que, pese a unos resultados financieros calificados de sobresalientes, todavía percibe insatisfacción de parte de algunos operadores en áreas como la durabilidad y los tiempos de entrega.
En respuesta, el grupo impulsa una hoja de ruta de durabilidad para el LEAP, con el sistema de purga inversa instalado ya en el 50% de los LEAP-1A en servicio y unos 1.500 kits de durabilidad entregados desde su certificación.
Según la compañía, estas mejoras pretenden más que duplicar el tiempo en ala del LEAP en entornos cálidos y polvorientos, alineándolo con la referencia de la familia CFM56 en explotaciones exigentes.
La empresa también está introduciendo inteligencia artificial en sus operaciones de posventa, con una herramienta de inspección de álabes de etapa 1 que reduce a la mitad el tiempo de revisión y mejora la precisión.
Un asistente de materiales basado en IA es capaz de predecir el alcance de la visita a taller de cada motor LEAP con nueve meses de antelación, lo que permite afinar previsiones de material y adelantar pedidos críticos.
Este modelo se desplegó en 2025 en los centros MRO de Celma y Malasia, donde ya se observan reducciones de más de cinco días en los tiempos de respuesta globales.
Motores CMM Leap
Los motores CFM LEAP han sufrido problemas de durabilidad en operación real, sobre todo en entornos cálidos y polvorientos, donde se ha detectado desgaste prematuro de los álabes de la turbina de alta presión y de los inyectores de combustible, reduciendo el tiempo en ala y obligando a adelantar visitas a taller. Aunque el LEAP ha evitado grandes parones sistémicos comparado con otros programas, varios operadores han tenido que inmovilizar parte de sus flotas A320neo y 737 MAX para cambios anticipados de módulos calientes y esperar plazas en MRO, lo que ha tensado el suministro de repuestos y la disponibilidad de aviones en temporada alta. CFM y GE Aerospace han respondido con un paquete de mejoras de durabilidad que incluye nuevos álabes HPT, el sistema de purga inversa de los LEAP-1A y kits de actualización capaces de más que duplicar el tiempo en ala en condiciones severas; a finales de 2025 más de la mitad de la flota LEAP-1A ya incorpora estas soluciones, mientras el kit equivalente para LEAP-1B avanza hacia certificación y despliegue a partir de 2026, reduciendo progresivamente las inmovilizaciones y estabilizando el flujo de motores y recambios para las aerolíneas.
División Defense Propulsion Technologies
En el ámbito de defensa, la división Defense Propulsion Technologies, con una base de unos 30.000 motores, elevó sus ingresos un 11% hasta 10.600 millones de dólares, con un aumento del 22% en beneficio operativo hasta 1.300 millones.
Los pedidos de defensa crecieron un 19% y la cartera de esta unidad se sitúa en 21.000 millones de dólares, impulsada por contratos para motores F110 y F404 y por el avance de programas de nueva generación como NGAP.

Operario junto a un motor de GE Aerospace. Foto: GE Aerospace
Programa RISE de hibridación eléctrica
En tecnología, GE Aerospace y CFM continúan desarrollando el programa RISE, centrado en arquitecturas como Open Fan, núcleo compacto e hibridación eléctrica, con más de 350 ensayos y 3.000 ciclos de resistencia acumulados.
La empresa invirtió en 2025 alrededor de 2.989 millones de dólares en investigación y desarrollo, sumando fondos propios y de clientes, con aplicaciones tanto en motores comerciales como militares.
Próximos años
Como ejemplo de madurez tecnológica, el programa LEAP logró el punto de equilibrio en 2025, nueve años después de su entrada en servicio, y la compañía estima que tardará unas dos décadas desde el inicio en recuperar toda la inversión.
De cara a los próximos años, GE Aerospace afronta un entorno de fuerte demanda de vuelos, pero también una mayor presión sobre puntualidad, costes de operación y resiliencia de la cadena de suministro.
La compañía sostiene que la combinación de su modelo operativo lean FLIGHT DECK, inversiones en capacidad MRO y la digitalización de procesos mediante IA será clave para seguir incrementando entregas y márgenes en la aviación comercial y de defensa.



Deje un comentario