Domus Sentinela: el sistema de protección perimetral de Sentitech para instalaciones críticas como aeropuertos

El Proyecto Caelus en el Aeródromo de Casarrubios ha servido para validar la estrategia de "Doble Cúpula" de Sentitech, cubriendo 40 hectáreas y un perímetro de 2.500 metros en un entorno de tráfico aéreo real. (Sentitech)
El Proyecto Caelus en el Aeródromo de Casarrubios ha servido para validar la estrategia de "Doble Cúpula" de Sentitech, cubriendo 40 hectáreas y un perímetro de 2.500 metros en un entorno de tráfico aéreo real. (Sentitech)

En un escenario global donde las amenazas asimétricas, el uso hostil de drones comerciales y la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas dominan la agenda de seguridad, la industria española ha dado un paso al frente con una solución disruptiva. Se trata de Sentitech, una compañía de reciente creación —comenzó sus operaciones en abril de 2025— que en tiempo récord ha logrado validar una tecnología capaz de transformar la vigilancia perimetral: Domus Sentinela.

A diferencia de los enfoques tradicionales que dependen de hardware propietario y costoso, Sentitech ha apostado por una arquitectura de software abierta y agnóstica, centrada en la Inteligencia Artificial (IA) y la fusión de sensores. Tras meses de desarrollo intensivo, la compañía ha alcanzado un hito como es la validación de su tecnología en un entorno operativo real, logrando un nivel de madurez tecnológica TRL 6 gracias a su despliegue en el Aeródromo de Casarrubios (Toledo) bajo el denominado Proyecto Caelus.

El desafío: La ceguera de los sistemas aislados

El problema actual en la protección de bases, fronteras e infraestructuras estratégicas no es la falta de sensores, sino su incapacidad para "hablar" entre ellos. Los radares marítimos, las cámaras CCTV, los sensores de radiofrecuencia (RF) y los sistemas LiDAR suelen operar en silos, obligando al operador humano a interpretar múltiples pantallas simultáneamente. Esto genera fatiga, errores y tiempos de reacción lentos ante amenazas fugaces como un enjambre de drones.

Sentitech aborda este problema desde la raíz con su propuesta de valor: Domus Sentinela no es simplemente un sistema de alarmas, sino una plataforma de mando y control (C2) inteligente que crea una "cúpula virtual" sobre el área protegida. Su filosofía se basa en la independencia del hardware; el sistema es capaz de integrar sensores existentes, incluso aquellos analógicos o cerrados, para digitalizar sus señales y fusionarlas en una única imagen operacional común.

El verdadero valor diferencial de Sentitech reside en su cadena de valor, específicamente en su bloque central: el núcleo (Nucleus). Si la "Base" se encarga de la captura y detección mediante sensores físicos, y la "Respuesta" ejecuta las contramedidas, Nucleus actúa como el motor cognitivo del sistema.

Este software implementa una arquitectura avanzada de fusión (sensor fusion) que integra y normaliza datos heterogéneos procedentes de múltiples sensores, evaluándolos en tiempo real mediante un conjunto coordinado de modelos de inteligencia artificial especializados (AI-core). "El Núcleo ingiere flujos de datos de alto rendimiento para realizar inferencias en tiempo real y evaluaciones heurísticas, sintetizando un modelo coherente del entorno", explican desde la dirección técnica de la compañía.

Sobre la evaluación del AI-core opera un módulo de decisión determinista (deterministic judge) encargado de aplicar reglas formales, umbrales dinámicos y criterios de validación cruzada. Este mecanismo introduce trazabilidad y reproducibilidad en la toma de decisiones, reduciendo la ambigüedad probabilística y garantizando que cada alerta emitida responda a condiciones verificables dentro del sistema.

Arquitectura lógica de Domus Sentinela. El sistema fusiona las señales, las procesa mediante un motor de IA analítica y aplica un juicio determinista antes de confirmar la amenaza, eliminando la dependencia del factor humano en la detección. (Sentitech)

Proyecto Caelus: validación en fuego real

Para alcanzar el nivel TRL 6, la teoría no era suficiente. Sentitech eligió el Aeródromo de Casarrubios por ser un entorno dinámico y complejo, imposible de replicar en una simulación. Con 40 hectáreas y tráfico aéreo constante, el reto era mayúsculo: distinguir una amenaza real de la operativa diaria autorizada.

El despliegue se estructuró en una estrategia de defensa en capas o "doble cúpula":

  1. Cúpula exterior (detección y clasificación): Sensores de largo alcance (radar y detectores RF) escanean un radio de hasta 3 km. Aquí, la lógica de discriminación es clave. El sistema aprendió a filtrar "falsas alarmas" como avionetas de pistón (tráfico legítimo) o aves, y a rastrear "alarmas reales" como drones no autorizados o intrusiones terrestres.
  2. Cúpula interior (verificación y precisión): Una vez que una amenaza cruza el perímetro, entran en juego los sensores de precisión. Cámaras PTZ (Pan, Tilt y Zoom) y sistemas LiDAR realizan un mapeo 3D exacto del intruso, al que monitorizan y siguen, confirmando su volumen y posición geoespacial.

El sistema permite la creación de gemelos digitales, lo que facilita la simulación de escenarios de ataque ciber-físicos y el entrenamiento de operadores antes de que ocurra una amenaza real. Gracias a esta réplica virtual, el cliente puede probar "qué pasaría si" (atacaran con un enjambre de drones, si fallara un sensor, etc.) sin riesgo alguno.

El resultado final del caso de uso es una respuesta autónoma. Ante una intrusión confirmada por el juez determinista, el sistema es capaz de desplegar automáticamente un dron interceptor para obtener evidencia visual sin poner en riesgo a personal humano, transmitiendo vídeo en tiempo real al centro de mando.

Dualidad y futuro: del aeropuerto a la base militar

Aunque el caso de uso se ha desarrollado en un entorno civil, la arquitectura de Domus Sentinela es inherentemente dual. Cumple con los requisitos de robustez para el sector defensa, ofreciendo redes privadas "air-gapped" (aisladas de internet) para garantizar la ciberseguridad, el cumplimiento del protocolo de comunicación OTAN y la integridad operativa.

La visión de la empresa es escalar esta arquitectura modular, con una evolución continua de Nucleus y la aplicación a diferentes sectores, como el de seguridad privada o espacial. Con la vista puesta en el futuro, Sentitech ya trabaja en la integración de nuevos sensores acústicos y térmicos y en la expansión de su capacidad para proteger perímetros más extensos. (José Mª Navarro García)

El entorno de simulación de Sentitech permite entrenar a la Inteligencia Artificial y validar protocolos de respuesta en un entorno virtual idéntico al real, reduciendo costes y tiempos de implementación (Sentitech)


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