Concebida como un actor con vocación de liderazgo nacional e internacional, la nueva compañía nace con un ambicioso objetivo: duplicar su facturación en cinco años a partir de los 280 millones de euros del pasado año, apoyándose en el crecimiento de la demanda de mantenimiento y soporte técnico derivado del envejecimiento de las flotas, la expansión del tráfico aéreo y el refuerzo de los programas de defensa.
“Boost Air no es un simple cambio de marca, sino la evolución natural de 3 compañías líderes que deciden operar como un único grupo”, subrayó su director general, Miguel Ángel Morell. Morell fija el propósito de consolidarse como el grupo aeronáutico español independiente de referencia, con capacidad para competir en los mercados más exigentes fuera de nuestras fronteras.
Con un modelo industrial 360º, la firma se define como un ecosistema integrado capaz de acompañar a cualquier aeronave a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la gestión y operación hasta el mantenimiento en línea y base, la reparación y gestión de componentes, el diseño y las modificaciones -incluidas conversiones especiales-, además de capacidades específicas para defensa y la formación de tripulaciones y técnicos.
La propuesta se articula sobre 3 grandes segmentos: defensa, aviación ejecutiva y aviación comercial, donde aspira a convertirse en socio de referencia para operadores y fabricantes que demandan soluciones completas, con visión industrial, seguridad, agilidad y alta especialización técnica.
Aviación ejecutiva
En aviación ejecutiva, el grupo gestiona 37 aeronaves, supera las 10.000 h. de vuelo anuales y acumula más de 360.000 históricas, combinando gestión, operación, mantenimiento y soporte técnico bajo una misma estructura; en el ámbito MRO (Maintenance, Repair and Overhaul), de mantenimiento, reparaciones y grandes revisiones, ejecutivo realiza más de 80.000 h. de trabajo al año, atiende más de 140 aeronaves y ejecuta más de 350 revisiones y actuaciones técnicas.
Aviación comercial
En el negocio comercial, Boost Air trabaja con más de un centenar de aerolíneas, atiende más de 10.000 pernoctas, resuelve más de 200 situaciones AOG (Aircraft on Ground) y realiza más de 11.000 asistencias técnicas al año, interviniendo o reemplazando más de 14.000 componentes para una cartera de más de 400 clientes, cifras que refuerzan su posición como socio industrial en un entorno de alta exigencia operativa.
Aviación de defensa
En el área de defensa, la compañía capitaliza una trayectoria de más de 25 años en programas clave para las Fuerzas Armadas españolas, aportando capacidades en mantenimiento, modificación y soporte especializado, y se presenta como una opción sólida de origen 100 por ciento nacional, en un contexto de refuerzo de los presupuestos y programas de defensa.
El despliegue de Boost Air se sustenta en una red de infraestructuras estratégicas, que incluye bases en Madrid/Barajas y Cuatro Vientos, Málaga y Castellón, con más de 47.500 m². de hangares certificados por autoridades internacionales de aviación civil y diversas aprobaciones militares, a los que se sumarán 12.000 m². adicionales en Barajas, hasta rozar los 60.000 de capacidad.
Con presencia operativa en España, Malta y Portugal, el grupo aspira a consolidar su posición en el Sur de Europa y a dar pasos progresivos en otros mercados internacionales. La dimensión humana es otro de los pilares del proyecto: más de 900 profesionales —entre técnicos, ingenieros, tripulaciones y especialistas— integran la plantilla del nuevo grupo, y una academia propia se erige como herramienta clave para combatir el déficit estructural de talento en el sector, formando técnicos de mantenimiento, tripulaciones y otros perfiles esenciales.
Con este despliegue industrial, operativo y de formación, se posiciona como el grupo aeronáutico español independiente de referencia en Europa, con la aspiración de que cualquier aeronave, de cualquier segmento, encuentre dentro de la compañía todas las capacidades necesarias a lo largo de su vida útil.


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