La PNL del PSOE plantea becar la obtención de licencias de piloto y crear un centro nacional de emergencias donde se formen pilotos y técnicos de mantenimiento, como fórmula para frenar la falta de profesionales y garantizar la transferencia de experiencia entre generaciones.
SLTA admite que la iniciativa visibiliza solo el vértice del iceberg y sostiene que el 90% del problema permanece oculto bajo la superficie, ligado a unas condiciones laborales que califican de altamente precarizadas y nada atractivas para los jóvenes.
Entre los factores de precariedad, SLTA denuncia jornadas anuales de 2.000 horas presenciales en base, sin que la patronal y las empresas reconozcan todo ese tiempo como trabajo efectivo, pese a que sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea respaldan límites inferiores en sectores comparables.
Añade que existen guardias localizadas de 24 horas durante hasta 23 días seguidos y 225 días al año, lo que puede suponer 5.400 horas anuales de disponibilidad con tiempos de respuesta de 45 minutos ante una emergencia, una organización que consideran incompatible con una adecuada conciliación.
SLTA pone el foco también en las programaciones mensuales, que en muchas compañías se entregan el día 25 del mes anterior, lo que dificulta la planificación personal y familiar de pilotos y técnicos, y en los cambios de turnos con menos de 48 o incluso 24 horas de margen.
El sindicato critica un convenio sectorial que describe como fuera de la realidad, lo que empuja a algunas empresas a ajustarse a licitaciones públicas calculadas sobre esa base, y recuerda que en ciertos operadores los sueldos llevan congelados desde 2015, generando pérdidas de poder adquisitivo superiores al 30%.
Tras dos años de negociación sin avances, las conversaciones para renovar el convenio sectorial quedaron paralizadas por la patronal ATAIRE en junio de 2025, después de dos huelgas convocadas por SLTA en las dos empresas más importantes del sector, lo que ha aumentado el malestar entre las tripulaciones.
Para SLTA, estas condiciones explican la constante emigración de pilotos y mecánicos a otros países y la dificultad para atraer nuevo talento al ámbito de los trabajos aéreos de emergencias, pese al carácter esencial de estos servicios para la seguridad y la protección civil.
El sindicato sostiene que algunas formaciones parlamentarias ya han empezado a ir más allá de la PNL socialista en su análisis, fruto de sus contactos continuados con los grupos, y reclama que el Congreso siga contando con los trabajadores para construir soluciones integrales para los trabajos aéreos, más allá de las becas y de la creación de un centro formativo.



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