Durante el ejercicio, la compañía alcanzó una facturación de más de 2.220 millones de dólares. En términos operativos, mantuvo un factor de ocupación del 83% con un promedio de 300 vuelos diarios, en los que viajaron 35.016 pasajeros por día. En total, transportó 12.781.016 pasajeros a lo largo del año.
La confiabilidad de la operación se tradujo en un factor de cumplimiento del 99,4% y en un índice de satisfacción (Net Promoter Score) de 55 puntos, reflejo de la percepción positiva de los clientes sobre la calidad del servicio.
En el plano financiero, Aerolíneas Argentinas redujo su deuda bancaria y financiera un 41%, pasando de 341,9 millones de dólares en diciembre de 2023 a 207,4 millones en el mismo mes de 2025. Estos avances forman parte de una estrategia de saneamiento orientada a consolidar la rentabilidad y la eficiencia de la empresa.
Como parte de ese proceso, la compañía anunció la incorporación de 18 nuevas aeronaves para modernizar su flota. Se prevé incluir cuatro Airbus A330neo, ocho Boeing 737 MAX 10, cuatro Boeing 737 MAX 9 y dos Boeing 737 MAX 8, en un plan que actualmente se encuentra en fase de búsqueda de oferentes.
El presidente y consejero delegado de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, destacó que estos resultados consolidan el rumbo asumido en los últimos dos años, enfocado en la reducción de costos y el aumento de la rentabilidad, junto con el compromiso con la seguridad operacional y la calidad del servicio.
Los resultados de 2025 están siendo auditados por la consultora KPMG, que ya validó los estados contables del ejercicio anterior. El balance definitivo será aprobado por el Directorio hacia mitad de 2026. Entre 2008 y 2023, la empresa registró pérdidas anuales promedio de 400 millones de dólares, superando los 8.000 millones en transferencias estatales acumuladas durante ese período.


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