Aena aprueba la inversión de 12.888 millones de euros para modernizar los aeropuertos españoles entre 2027 y 2031

Ilustración generada con IA.
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El Consejo de Administración de Aena aprobó el 17 de febrero de 2026, en reunión extraordinaria, la propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031. El plan contempla una inversión total de 12.888 millones de euros destinados a todos los aeropuertos de la red en España, de los que 9.991 millones corresponden a inversión regulada.

La compañía plantea un gran ciclo inversor tras dos periodos regulatorios en los que la inversión estuvo limitada legalmente y orientada a actuaciones de carácter normativo y de reposición. Aquella etapa permitió, no obstante, la reducción de las tarifas aeroportuarias que se venían aplicando hasta ahora.

El objetivo principal del nuevo DORA es dotar a los aeropuertos de la capacidad necesaria para atender la demanda de tráfico futura, garantizar los más elevados requisitos de seguridad y mantenimiento y ofrecer los mejores índices de calidad para pasajeros y aerolíneas, sin descuidar la sostenibilidad medioambiental.

​A pesar de la magnitud de este ciclo inversor, Aena propone un incremento medio anual de la tarifa de tan solo 0,43 euros por pasajero. Esta cifra se ajustará en función del tamaño de cada aeropuerto, siendo inferior en los medianos y pequeños, dado que las tarifas aeroportuarias ya son diferentes según la dimensión de cada instalación.

​Con esta subida contenida, la compañía asegura que sus tarifas se mantendrán entre las más competitivas de Europa y no incidirán en el precio final de los billetes de avión.

​Según el escenario de tráfico recogido en la propuesta, en línea con las previsiones de organismos internacionales como ACI y EUROCONTROL, se estima que el tráfico de pasajeros alcance los 1.690 millones en el conjunto del quinquenio 2027-2031. Ese periodo estará marcado por una cierta desaceleración tras la fuerte recuperación postpandemia.

​La gran inversión realizada en la década 2000-2010 ha permitido hasta ahora afrontar crecimientos por encima de la media europea con calidad y sin incidencias operativas. Esa capacidad acumulada fue clave para superar sin obstáculos tanto la crisis económica de 2008-2012 como la provocada por la COVID.

​Sin embargo, algunas de las principales infraestructuras aeroportuarias se están acercando al límite de su capacidad técnica. Por ello, el nuevo plan inversor se sustenta en la filosofía de que "cada aeropuerto cuenta" y debe estar bien equipado en materia de normativa, mantenimiento, seguridad, tecnología y sostenibilidad.

​"Esta propuesta es la muestra del firme compromiso de Aena con los pasajeros y las aerolíneas en un entorno de infraestructuras fuertemente tensionadas", explicó el presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena.

​Lucena añadió que se trata de "un gran desafío técnico, profesional y, en última instancia, de país, porque muchos de los grandes aeropuertos estarán condicionados por obras de ampliación y mejora".

​El consejero delegado también destacó que "el volumen de inversiones se haya descongelado es fundamental para el progreso sostenible de los aeropuertos y, por tanto, de los territorios, porque las infraestructuras del transporte aéreo no deben obstaculizar la creación de prosperidad y la movilidad".

​En materia de calidad, Aena ha establecido 26 indicadores más exigentes que abarcan la satisfacción del pasajero, los tiempos de espera, aspectos medioambientales y tecnológicos, entre otros. El objetivo es mantener altos estándares incluso durante las obras de ampliación y renovación, ya que los aeropuertos seguirán plenamente operativos.

​La compañía mantiene además su compromiso con la sostenibilidad y aspira a alcanzar el objetivo Net Zero en 2030, veinte años antes que el resto del sector, lo que también requerirá inversiones significativas. Los aeropuertos reforzarán su papel como nodos de conectividad multimodal eficiente y sostenible.

​Una vez aprobada la propuesta por el Consejo de Administración, el documento será remitido a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El Consejo de Ministros deberá aprobar el documento final como máximo en septiembre de 2026.

​Para la elaboración de esta propuesta, Aena llevó a cabo un proceso de consultas con compañías aéreas y usuarios que se prolongó durante cinco meses. El DORA constituye el principal instrumento de regulación y supervisión de Aena, y recoge las obligaciones de la compañía como gestor aeroportuario durante un periodo de cinco años.


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