El estudio de OAG clasifica cada innovación según su horizonte de impacto —mejora, expansión o disrupción— y según su ámbito de aplicación, ya sea en operaciones o en el comercio minorista de las aerolíneas. El resultado es un mapa visual que permite identificar de un vistazo dónde se concentra la inversión tecnológica y dónde existen todavía áreas sin explotar.
La terminal del aeropuerto, epicentro de la innovación operativa
Uno de los hallazgos más destacados del informe es que las terminales aeroportuarias se erigieron como el principal foco de innovación operativa en 2025. OAG monitorizó aproximadamente una docena de innovaciones clave relacionadas con la terminal, la mayoría enmarcadas en las categorías de mejora y expansión.
Entre los ejemplos más representativos figura el sistema de flujo de pasajeros basado en tecnología LiDAR del aeropuerto de Queenstown, en Nueva Zelanda, que aborda la congestión mediante sensores que preservan la privacidad en lugar de recurrir a una vigilancia intrusiva.

Radar de innovación tecnológica de aerolíneas de OAG. Fuente: OAG
Otro caso relevante es el modelo de tripulación de tierra móvil de easyJet, desarrollado en colaboración con SITA, que sustituye los mostradores de facturación fijos por un servicio flexible y centrado en el pasajero, rediseñando así el uso del espacio en la terminal.
En el terreno de la infraestructura digital, destaca Connect Fly de SITA, calificada como disruptiva por OAG. Se trata de un eje de conectividad nativo de la nube que moderniza la infraestructura digital de aeropuertos y aerolíneas, permitiendo que muchas de las demás innovaciones identificadas puedan escalar desde el principio.
La distribución, principal campo de batalla de la inteligencia artificial
En el ámbito del comercio minorista, la distribución se convirtió en el principal campo de batalla de la inteligencia artificial durante 2025. La distribución, es decir, el modo en que se descubren, buscan, fijan precios y reservan los vuelos, se encuentra en la intersección de datos, intención y automatización, justo donde la IA ofrece su mayor potencial.
Tres innovaciones ilustran esta tendencia con especial claridad. En primer lugar, la suite de inteligencia artificial de Google para viajes, que fusiona la búsqueda y la reserva en un único embudo conversacional. En segundo lugar, AskMe de Fliggy, la plataforma de Alibaba, que demuestra cómo la IA puede generar itinerarios completamente reservables de principio a fin.
En tercer lugar, el asistente de inteligencia artificial nativo de Iberia integrado en ChatGPT, que apunta a que el descubrimiento de vuelos podría producirse pronto de forma deliberada fuera de los canales propiedad de las propias aerolíneas. Estos tres casos sugieren que la distribución se está transformando en una capa de inteligencia con implicaciones profundas.
Las áreas donde la innovación brilló por su ausencia
No obstante, el informe de OAG también señala áreas donde la innovación brilló por su ausencia. Los servicios complementarios, como mejoras de asiento, equipaje o comidas, apenas registraron avances significativos pese a años de debate sobre personalización y ofertas dinámicas.
OAG destaca que, en teoría, la IA debería ser perfectamente adecuada para los servicios complementarios, adaptándose al contexto, la intención del viajero, la sensibilidad al precio y el momento oportuno. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las ofertas complementarias siguen basándose en reglas predefinidas.
Quizás el silencio más notable se produjo en torno al combustible y la sostenibilidad. En comparación con años anteriores, 2025 registró muy pocas innovaciones relacionadas con el combustible sostenible de aviación (SAF), la eficiencia del combustible o la reducción de emisiones. Los pagos y la fidelización también quedaron rezagados.
La innovación como juego colaborativo
El análisis agregado de las 35 innovaciones revela además varios patrones estructurales. El más significativo es que la innovación real es cada vez más un juego colaborativo. Según OAG, 18 de las 35 innovaciones, algo más del 50 por ciento, involucraron al menos a un gran proveedor tecnológico como Google, Apple, Amazon, Microsoft, OpenAI o Alibaba.
Estas alianzas adoptaron múltiples formas, desde grandes tecnológicas que proporcionan modelos básicos de IA o infraestructura en la nube, hasta plataformas de consumo que se integran directamente en el recorrido del viajero, como Apple Wallet o ChatGPT, o empresas que suministran conectividad fundamental como Starlink y Amazon Kuiper.
La innovación se desplaza hacia las capas profundas de la tecnología
Un segundo patrón detectado por OAG es que la innovación se está desplazando hacia las capas más profundas de la arquitectura tecnológica. Aproximadamente una de cada tres innovaciones, cerca del 30 por ciento, no eran funcionalidades superficiales, sino capas fundamentales que permiten que otras innovaciones existan o escalen.
Entre los ejemplos más ilustrativos se encuentran las integraciones de tarjetas de embarque de Apple Wallet, que combinan identidad, actualizaciones de vuelo en vivo y notificaciones de equipaje en la pantalla del pasajero. También destaca la renovación tecnológica de Korean Air basada en la nube y ChromeOS.
Asimismo, el gemelo digital de British Airways para el remolque de aeronaves constituye una capa de inteligencia operativa que mejora la puntualidad y la previsibilidad en uno de los centros de operaciones más complejos del mundo.
Los datos, la verdadera limitación de la innovación
El tercer patrón transversal identificado por OAG tiene que ver con los datos. Según el informe, aproximadamente el 40 por ciento de las innovaciones monitorizadas dependían explícitamente de datos limpios, conectados y en tiempo real para su correcto funcionamiento. La calidad de los datos, más que los algoritmos, determina el éxito de la IA.
Dos casos ilustran esta realidad. El motor de precios continuos de Sabre, impulsado por IA, depende de la capacidad del sistema para procesar señales de compra y reserva en tiempo real. Sin esa base de datos, los precios basados en IA se reducirían a una lógica de reglas convencional.
Por su parte, el Modo IA para Viajes de Google no destaca solo por su capacidad conversacional, sino por su habilidad para conectar la intención del usuario con datos profundos y estructurados en tiempo real sobre comportamiento de búsqueda, mapas, precios, inventario y contexto histórico.
Perspectivas para 2026
La principal conclusión que extrae OAG de este análisis anual es que la próxima ola de innovación en las aerolíneas la ganarán aquellas compañías que primero consoliden sus bases de datos y construyan inteligencia sobre ellas. La consultora anticipa que en 2026 los servicios complementarios podrían experimentar un avance significativo.
De cara al futuro, OAG anuncia que su Radar de Innovación de 2026 hará aún más hincapié en las capas de datos que sustentan los nuevos lanzamientos tecnológicos. El objetivo es monitorizar no solo lo que se está desarrollando en tecnología aeronáutica, sino también la solidez de sus fundamentos.


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