La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), reciente sucesora del antiguo DAC, integrada y dirigida políticamente con severos y constantes cuestionamientos a su gestión actual, rechazará cualquier examen de inglés operacional realizado en instituciones uruguayas -plenamente homologadas por las autoridades aeronáuticas locales de acuerdo a criterios Oaci- sin exposición de motivos.
Sucede que en Brasil, ante la falta de academias de idiomas privadas debidamente certificadas por la burocrática Anac, al producirse esperas de hasta 180 días para que los pilotos comerciales pudieran rendir el examen obligatorio para ejercer actividad aerocomercial, algunas aerolíneas comenzaban a enviar al exterior a sus tripulaciones para abreviar esos insólitos lapsos, máxime en momentos de relativa escasez de personal técnico aeronáutico calificado, debido al crecimiento de la aviación brasileña en la última década.No obstante, horas antes de embarcar a su primer aspirante a dar la prueba a Montevideo la aerolínea NHT, le fue comunicado a esta que los resultados de la misma no serían aceptados en Brasil, a no ser que el candidato, además de la licencia comercial brasileña tuviese una uruguaya vigente, aún cuando ambos países se las reconocen mutua y plenamente.
Autoridades de la Dirección Nacional de Aviación Civil (Dinacia), la Fuerza Aérea y la Cámara de la Industria Aeronáutica uruguayas, puestas en conocimiento del tema, así como el Ministerio de Transportes y Obras Públicas y la Junta Aeronáutica han manifestado su asombro, mientras los centros de formación montevideanos afectados por la decisión inconsulta brasileña harían gestiones ante esos organismos. No se descartan, habida cuenta de anteriores denuncias locales de corrupción, implicancias entre funcionarios de la ANAC y las pocas academias de idiomas brasileñas allí autorizadas, para evitar la solución de esta lentitud a la hora de habilitar pilotos en el exterior (Javier Bonilla, corresponsal de Grupo Edefa).






