Por fin me fui a América, once meses después de que lo hiciera la anterior vez

Por fin me fui a América, once meses después de que lo hiciera la anterior vez. Siempre dije que volvería cuando hubiera dos países que no me forzaran a cumplir una cuarentena y que me interesaran para viajar, aunque solamente fuera para temas sociales, y así fue. Perú ya estaba abierto y entré en Chile el primer día que no requerían el aislamiento a los españoles, aunque pocas jornadas después lo volvieran a implantar. La verdad es que fue para escribir un libro, difícilmente condensable en una página. Chile me exigía una PCR negativa hecha dentro de las 72… Leer más

Voy a relatar la preparación mi primer viaje intercontinental desde que se declaró la pandemia del COVID-19

Voy a relatar la preparación mi primer viaje intercontinental desde que se declaró la pandemia del COVID-19. En marzo tuve que cancelar dos desplazamientos a América, porque se empezaron a cerrar las fronteras, primero a italianos y españoles, cuando éramos la “zona cero” de la expansión del coronavirus fuera de una China cada vez menos Popular, antes de que se tomaran las drásticas medidas de cierre de los dos países europeos (nosotros en segundo lugar). Desde el primer momento dije que me subiría al primer vuelo al Nuevo Continente cuando pudiera visitar dos naciones de las seis que más… Leer más

Mentiría si dijera que esperaba volver a volar en tiempos de confinamiento de la gente en mi Comunidad Autónoma

Mentiría si dijera que esperaba volver a volar en tiempos de confinamiento de la gente en mi Comunidad Autónoma –y prácticamente en toda España-, pero la segunda fase de la pandemia así lo quiso. Y nuevamente encontré controles policiales para justificar los viajes y las terminales vacías: filtro de seguridad sin pasajeros –especialmente el “Fast Track”–, sala VIP (tengo que reconocer que las que he utilizado en estos tiempos están muy bien preparadas a efectos sanitarios y de dotación de elementos de comida y bebida y con un personal que las atiende muy profesional y atento) casi vacía; tiendas… Leer más

Cada día que pasa el transporte aéreo recupera un poco su ritmo

Cada día que pasa el transporte aéreo recupera un poco su ritmo, aunque le queda muchísimo para alcanzar la normalidad de 2019, que pienso que ni siquiera sería bueno que retornara totalmente. Pero están los hechos: las terminales hay menos gente, opera una cantidad reducida de vuelos, que van más vacíos, los desembarques son más ordenados y los desembarques son alucinantemente asépticos, respetando los pasajeros meticulosamente, salvo algún imbécil que los tripulantes de cabina no dudan de poner contundentemente en su sitio, y nunca mejor dicho, el permanecer sentados hasta que la fila anterior está ya en movimiento por… Leer más

El mes anterior fue mi última página pre COVID

El mes anterior fue mi última página pre COVID, la anterior durante COVID y ahora toca la primera después de levantar el estado de alerta. Me he subido tres veces en Air Europa (dos domésticos y un internacional de salida de España) y el de retorno en Iberia y dos en Iberia Express, todos en “Business”. La conclusión sin paliativos es que la compañía que antes de la crisis iba a ser engullida por la filial de IAG y ahora no se sabe si va a suceder y en qué condiciones, ofrece mucho mejor calidad que la presunta compradora,… Leer más

Esta es mi última página de la era pre-COVID-19, con temas que quedaron pendientes.

Esta es mi última página de la era pre-COVID-19, con temas que quedaron pendientes. Tuve problemas de reconocimiento de mi billete con código Air France en Croatia Airlines regresando de Zagreb y tampoco me dejaba la “App” de la compañía gala efectuar la facturación en mi móvil del segmento París/“Charles de Gaulle”-Madrid. La dificultad estaba en que pagué un cambio de billete para llegar antes a Madrid y, según Air France, el abono no se llegó a producir. Con gran enfado lo repetí, pues en mi cuenta de tarjeta de crédito aparecía acreditado, con lo cual estoy en una… Leer más

En pleno confinamiento he tenido el inmenso privilegio de viajar cuatro veces.

En pleno confinamiento he tenido el inmenso privilegio de viajar cuatro veces. Y digo privilegio, no porque me apeteciera salir de casa, sino porque la experiencia vivida lo es. Es irrepetible y cuando lea estas líneas ya no será lo mismo y aceleradamente empezará, dentro de lo cabe, a irse normalizando el transporte aéreo. Ya no se verán las terminales sobrecogedoramente vacías, ni los severos controles a los que me sometí, ni habrá el estado excepcional en embarques y a bordo de los poquísimos vuelos que se mantuvieron, estando además sólo del 30 al 50 por ciento de las… Leer más

Aunque me quedan algunas anécdotas de los tiempos previos al parón del transporte aéreo por la pandemia

Aunque me quedan algunas anécdotas de los tiempos previos al parón del transporte aéreo por la pandemia, me voy a dedicar ahora a otro aspecto importante de la situación que vivimos, antes que veamos, espero que dentro de muy poco, el reinicio de los vuelos comerciales, en condiciones más benignas que las que expuse en mi página del mes pasado, que tengo que volver a aclarar que eran ciencia ficción y, si me permiten la licencia en este marco tenebroso de cientos de miles de muertos en el mundo, algo cómica. Me consta que hay gente que se asustó… Leer más

Por primera vez en la historia, en esta página voy a escribir sobre lo que podría pasar a corto plazo viajando

Por primera vez en la historia, en esta página voy a escribir sobre lo que podría pasar a corto plazo viajando, en lugar de relatar lo que me ha ocurrido en mis vuelos por todo lo largo y ancho de este mundo. Con total seguridad, comenzaré intentando que varias aerolíneas reconozcan el importe de billetes de avión que no he podido utilizar en plena tempestad de la pandemia. Tengo 17 segmentos sin haber podido volarlos y en unos casos será sencillo y en otros preveo que no tanto, después de haber perdido unas cuantas horas intentando hablar con sus… Leer más

Por primera vez en mi vida dejé una maleta en consigna

Por primera vez en mi vida dejé una maleta en consigna, en concreto en el aeropuerto de Lima, ya que iba un día y medio a Bolivia y regresaba por allí en tránsito a Santiago de Chile. Fue una comodidad, en lugar de ir cargado y sin necesidad de facturarla tres veces, pero me quedé sorprendido de lo caro que es, especialmente porque para depositarla tuve que despertar al celador y único empleado, que no parecía que se hubiera dormido en los laureles. En Chile, tres de cuatro veces he llegado al espigón más alejado de los dos ya… Leer más