PARTE EL ÚLTIMO DE LOS A320 DE LATAM ARGENTINA

Prácticamente en la oscuridad tratando de pasar desapercibido, partió el último de los seis bimotores  A320 de Latam que todavía estaban en Buenos Aires y que habían quedado inmovilizados en el hangar de la compañía  cuando el 16 de junio del 2020,  la sucursal argentina dejó de operar.

Tras la fatídica jornada donde las máquinas fueron virtualmente secuestradas, y su salida fue obstaculizada por un grupo de gremialistas, la compañía estuvo trabajando en el proceso de traslado de estos aviones que no eran de propiedad de la compañía sino que estaban rentados, debido a ello  dichas aeronaves debían ser devueltas a sus rentadores cumpliendo con los procedimientos operativos correspondientes.  Los jets, nueve en total ya que además de los seis de Aeroparque había dos aparcados  en el aeropuerto internacional de  Ezeiza y otro en los talleres de FadeA, en Córdoba, partieron hacia Santiago de Chile  para encarar un proceso de mantenimiento antes de ser entregados a sus respectivos lessors, o sea a sus propietarios ciertos.

Los aviones que estaban en Aeroparque habían quedado inmovilizados por acción de un grupo de afiliados a la Unión Sindical de Trabajadores Aeronáuticos de la República Argentina (USTARA) que se instaló en los hangares de la compañía para reclamar por la salida de la compañía. Por otro lado, el 1º de agosto se cerró la terminal aérea para la realización de obras, incluida la renovación total de la pista, que recién se reinauguró hace unas semanas, dimos cuenta de ello.   Tomando la crisis sanitaria mundial y que casi todos los aviones de las flotas aéreas estaban en tierra, o con sus servicios notoriamente disminuidos, nadie exigió el regreso rápido de las máquinas que estaban en el país sudamericano y allí permanecieron hasta ahora.

Al llegar el mes de  febrero del presente ejercicio, Latam comenzó  la acción de retiro de su flota superviviente  en Argentina. Primeramente  fueron los dos AIRBUS  A320 que estaban en Ezeiza (LV-BRA y LV-BSJ). En abril, con la reapertura de la céntrica aeroestación de Aeroparque   se fueron el LV-BHU, el LV-GUS y LV- BFO. El este mes de mayo le tocó el turno al el LV-BRY, desde FadeA, y este mes el LV-CQS, el LV-BFY y, el último domingo, el LV-BGI. Tras un proceso difícil y doloroso, concluyo un tiempo de la filial nacional. Por varios años, la empresa hizo frente a diferentes problemas que afectaron su operatividad y a su contabilidad.

Hoy, la compañía deja de operar con su filial argentina, mil quinientos empleados perdieron sus empleos y debieron o deben   buscar un nuevo trabajo, muchos de ellos fuera del país. (Luis Piñeiro)

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