Brotes esperanzadores

En abril consiguió su certificado de operador aéreo (AOC) la nueva compañía aérea del grupo turístico mallorquín Iberostar, Worl2fly, que comenzará a operar próximamente con un Airbus A330-300, al que se agregará inmediatamente un A350-900 y el año que viene un segundo ejemplar, con vuelos regulares al puntos de ocio del Caribe. Este mes de mayo, Uepfly, nombre comercial de Uep Airways, se estrenará de la mano de Swiftair con vuelos interinsulares en Baleares operando ATR 72 y prevé después saltar a aeropuertos de la península y, quizás, más adelante, a destinos del resto de Europa.

Iberia está reactivando aceleradamente su red en propio y a través de Iberia Express y su franquiciada Iberia Regional Air Nostrum, que pretende estabilizarse gracias al fondo de rescate de compañas estratégicas, mientras Binter suma destinos desde Canarias a la Europa continental y confía que las ayudas públicas a empresas en crisis no distorsionen la competencia, cuando ella, por su buena gestión, no las ha necesitado. Volotea da un impulso a su red de bajos costes, queriendo hacerse cada vez un mayor hueco en el mercado, aprovechándose de la mayor debilidad de Ryanair y de la práctica desaparición de Norwegian y de lo que le pueda beneficiar la compra por Iberia de Air Europa.

Esa última transacción, de la que muchos dudan y sólo se mantiene por la extraña voluntad de no dejar caer en ningún caso a Air Europa, que manifiesta en diversos círculos el ministro de Transportes y otras cosas, José Luis Ábalos, con una velada amenaza de estatalización, gracias a esa extraña atracción que el clan Hidalgo parece que ha ejercido siempre sobre el Partido Socialista, mientras que cada vez se hace más patente que necesitará otro descarado e injustificado rescate, pues los 475 millones que le han prestado de forma peculiar no bastan para que se mantenga vivía hasta que la operación de Iberia se materialice.

Esto lo pagamos todos los españoles endeudándonos, mientras el escándalo del rescate o el regalo de 53 millones a Plus Ultra sigue. Y cada vez más aerolíneas extranjeras recuperan líneas a nuestro país, esperanzadas conque las medidas contra el COVID-19 y, sobre todo, las vacunas activen de nuevo los viajes por motivos de vacaciones y de trabajo. Las infraestructuras y las pantallas de los vuelos cada vez se llenan más, dando un respiro a uno de los sectores que más ha sufrido y sufre la crisis y que tardará bastante tiempo en recuperarse, aunque dejando menos cadáveres en el camino de lo que parecía al principio de este terremoto.

Los aeropuertos, muy lacrados en todas sus actividades por la pandemia, incluyendo los concesionarios, miran también al futuro con la esperanza de la reactivación del tráfico aéreo. Por el lado industrial, Airbus regresa tímidamente a los beneficios e ITP Aero tiene sólidos interesados para su adquisición a Rolls-Royce, habiéndola calificado el Gobierno como estratégica, para intentar que esté bajo el control accionarial español. Confiamos que se hayan aprendido las duras lecciones de estos quince dramáticos meses.

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