LAN ARGENTINA SE DESPIDIÓ DE LA ARGENTINA

LAN Argentina, filial del grupo con matriz chilena Latam Airlines, dejó definitivamente de operar, tras iniciar un proceso paulatino el pasado mes de junio, cuando puso en marcha el cierre de la compañía en el país, ante la hostilidad de los sindicatos y la falta de incentivos por parte de la administración nacional. La drástica decisión se debió al impacto que tuvo la pandemia del COVID-19 en la sucursal argentina y a la dificultad de generar múltiples acuerdos, necesarios para enfrentar la situación actual, lo que configuró un escenario en extremo complejo, donde no fue posible visualizar un proyecto viable y sustentable en el tiempo. Tras quince años de operación ininterrumpida, enlazaba 12 aeropuertos domésticos y 4 en Estados Unidos, Brasil, Chile y Perú, que continúan siendo operados por las otras filiales del conglomerado.

Desde el anuncio del cese de operaciones, la aerolínea  le ofreció a sus empleados un sistema de retiro voluntario que incluía la indemnización correspondiente por la extinción de la fuente de trabajo, más un plus, extensión de la obra social y billetes de avión. Con referencia a los 193 empleados –de un total de 1715– que no adhirieron por el retiro voluntario, al cerrar empresa se procedió a la extinción del vínculo con el pago de una indemnización simple más una doble, teniendo en cuenta el tope máximo previsto por lalegislación argentina en estos momentos. Asimismo, se procedió a dar por finalizado, de común acuerdo, los vínculos con todos los sindicatos involucrados, devolver los diferentes espacios, tanto de las oficinas comerciales como en los aeropuertos de todo el país y a acordar la conclusión  de las relaciones con diversos proveedores y clientes.

En relación a los billetes de vuelos nacionales, se gestionó su devolución, en tanto que los internacionales se canalizan a través de las otras subsidiarias. No hubo ayudas estatales de ninguna clase, solo dificultades en un ya complejo mundo del transporte aéreo nacional, en donde las trabas operativas eran diarias y en el último tiempo magnificadas por la crisis mundial. Razón tenía el presidente de la República, Alberto Fernández, cuando observaba, a modo de justificación, que todas las compañías del mundo sufrían problemas por la crisis provocada por la pandemia, pero sin mencionar que prácticamente todos los gobiernos del mundo salieron al rescate de una industria esencial, en forma de subsidios o la implementación de programas de ayuda. En Argentina hubo ayudas por valor de 638 millones de dólares en 2020, pero fueron todas a la estatl Aerolíneas Argentinas,  que prácticamente no operó, recibiendo en total unos 7.000 millones en el último decenio. Ahora casi es un monopolio en el tráfico doméstico.

Fotografía: Airbus A320 de Lan Argentina.

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