El aeropuerto brasileño de Congonhas será el primero en Sudamérica en contar con un sistema de frenado EMAS

Infraero informó que el aeropuerto de Congonhas (Sao Paulo), con un intenso movimiento de aeronaves y 22 millones de pasajeros anuales, debería recibir en las cabeceras 17R y 35L de la pista principal un sistema de desaceleración de hormigón poroso, que debido a sus características no soportará el peso de una aeronave. Conocido como EMAS (Engineered Materials Arrestor System) cede con el peso de un avión que pese más de 11.300 kg, reduciendo su desplazamiento.

Este sistema, utilizado con éxito en varios países, tendrá una longitud de 75 m, por 65 m de ancho, es decir, 10 m más a cada lado de la pista, que en el promontorio 17R, debe reducirse en 30 metros, mientras que en la cabecera la 35L se reducirá en 25 metros, lo que no afecta al funcionamiento de ninguna de las aeronaves que aterrizan y despegan en el aeropuerto.

Los 45 metros excedentes en la cabecera 17R y los 50 metros en la cabecera 35 L se construirán en las pistas entre ellos y el nivel de la calle. Básicamente, se trata de una capa de bloques de hormigón poroso colocados en los extremos de la pista, que provocan fricciones al entrar en contacto con un avión y se deforman. Si el avión por cualquier motivo pasa la zona segura de la pista acabará hundiéndose y atascándose en su superficie, sin provocar daños importantes. Haciendo una analogía con las carreteras, sería un área de escape para que los aviones la usen en caso de emergencias.

La inversión de casi 20 millones de dólares la realizará Infraero. El consorcio ganador en el proceso de licitación fue Kigab / Conserva, formado por las empresas Kibag Brasil, Conserva de Estradas y Kibag Airfield Construction AG.

La planificación de Infraero prevé que las obras se realizarán en 16 meses y dejarán la pista principal con dos nuevas áreas de escape. Las dos estructuras estarán soportadas por vigas y pilares capaces de soportar aviones y vehículos. El proyecto también prevé obras complementarias en las calles de rodaje en las regiones cercanas al EMAS. (Javier Bonilla, corresponsal del Grupo Edefa en Brasil)

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