LATAM ARGENTINA ABOCADA A SU DESARME SIN ACUERDOS NI APOYOS

El Covid como aliado de la ignorancia y prepotencia de los sindicatos argentinos  y el empoderamiento y sobreprotección a la estatal Aerolíneas Argentinas.

Mientras el Ministerio de Trabajo argentino ha rechazado el inicio de un procedimiento preventivo de crisis solicitado por la compañía, ésta continúa desmantelando sus oficinas en Aeroparque  y ha abierto un plan de retiro voluntario, al cual se han acogido más del cincuenta por ciento del personal, casi ochocientas personas, aunque en el sector de pilotos  la aceptación llega hoy día, a más del noventa por ciento.

Con el fracaso rotundo de más de media docena de audiencias con los sindicatos aeronáuticos, que rechazaron vehementemente una reducción de salarios para normalizar la situación, pese a que los empleados de LATAM habían aceptado dicha reducción, la situación se ha complicado en grado sumo.

En este momento hay una gran discusión, meramente semántica en realidad, puesto que los gremios no aceptan la indemnización del 50% que la Ley laboral dispone ante una emergencia mayor al no poder operar en el mercado o la más del 200% que exigen los sindicatos.

Lo único cierto es que se están vaciando las oficinas y depósitos, más de la mitad de los empleados aceptaron un retiro voluntario y se espera que el resto lo acepte en pocos días. De esta manera, concluye una triste historia aeronáutica. La de una empresa que venía perdiendo moneda desde hace mucho, pero que tuvo que operar en territorio hostil desde el comienzo, frente a un gran enemigo, Aerolíneas Argentinas que, en manos de la administración kirchnerista le cortó operatividad, complicó su existencia, negó rutas y hasta  mostradores en el Aeropuerto de la ciudad de Buenos Aires.

La compañía se topó con la beligerancia de los gremios aeronáuticos -plenamente kirchneristas-, que lograron amargarle la existencia con inusitada violencia. Hasta fue obligada a volar desde Ezeiza, con el mentiroso argumento  de que la aeroestación porteña de Aeroparque estaba saturada y no había lugar para ellos.

 Incluso, fue negada la operación de un avión para vuelos internacionales en sustitución de otro que iba a inspección,  en plena temporada alta, restándole una aeronave a la operatoria.  Así mismo, Intercargo, que opera las rampas y carga, férreamente en manos del gobierno, obligó a pagar gabelas adicionales al servicio de rampa contratado, ignorando por completo los contratos rubricados. Tantos problemas y otros que no tocamos, obligaron a algún comentario de la diplomacia chilena, que no pudo ignorar tanto ataque a un empresa de origen trasandino.

En fin, tanta ignorancia y prepotencia de los gremios aeronáuticos enquistados duramente en los pliegues del poder nacional, lograron lo que querían…rendir a LATAM ARGENTINA. La mendicidad es tal que no se dan cuenta que la compañía madre reanuda sus operaciones en todos lados y aquí, en la embrutecida Argentina, más de dos mil personas pierden sus trabajos directos e indirectos.

Lo peor es que solo se discute una indemnización, los organismos oficiales como el Ministerio de Transporte y de Trabajo casi no han intervenido y menos aún poner en caja a los gremios que, tozudamente, solo quieren que Aerolíneas sea la dueña y señora de los cielos nacionales. Hasta se llegó a la miserable actitud de promover la caducidad de las licencias de los pilotos de la empresa LATAM que perjudicados  por la crisis de la pandemia planetaria tampoco podían volar.

Lo único cierto y real es que, además de los perjuicios en términos de competencia, se pierde una fuente de trabajo, integrada por profesionales que ahora tal cual tsunami, huyen buscando otros horizontes. (Luis Piñeiro)

 

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