Falleció el empresario turístico Pedro Pueyo

Pedro Pueyo Toldrá, que nació en Palma de Mallorca –aunque en los últimos años no se prodigaba allí- en 1951, propietario de la cadena Oasis Hotels & Resorts y que en su día tuvo bajo su control las aerolíneas española Oasis International Airlines, mexicana Aerocancún, cubana Aerovaradero y estadounidense Private Jet, quebradas todas hace muchos años, falleció el 18 de abril en Madrid. En los años ochenta fue el impulsor del proyecto hotelero Royaltur, junto a su presidente y fundador Jaime Moll, con quien acabó en pugnas judiciales por la disputa de la propiedad de varios establecimientos de la cadena, que se saldó obteniendo la propiedad de varios, que fueron los cimientos de lo que sería la cadena Oasis. Fijó su residencia habitual en la Riviera Maya, en concreto cerca de Tulum, al tener allí en los últimos tiempos la mayor parte de sus negocios hoteleros e inmobiliarios.

Oasis fue la primera marca española en llegar a Cancún, en 1985, y un factor decisivo para conformar el que es el mayor destino turístico de todo América Latina y el Caribe. Allí puso en marcha la agencia de viajes y de receptivo Caribe Maya. En 1986 compró la embrionaria compañía aérea Andalusair, que redenominó Oasis International Airlines, que comenzó sus operaciones con sede en Madrid y birreactores McDonnell Douglas MD-83 y se dedicó a los vuelos charter hasta su cierre, por la que pasaron varios accionistas, que en la mayor parte de los cuales prácticamente eran testaferros. En 1990 compró la mexicana Aerocancun y ambas recibideron un Airbus A310-300 cada una nuevos de fábrica, que fue el primer birreactor de este modelo que entró en servicio en España. También en aquellos tiempos adquirió la estadounidense Private Jet Expeditions.

La guerra del Golfo de 1991 fue el inicio de un declive que condujo la quiebra de Oasis International Airlines en 1995 en 1996, habiendo operado también con MD-82. Tuvo una vinculación personal y profesional muy estrecha con el condenado ex presidente de Banesto, Mario Conde, que se convirtió en socio de Oasis y a su vez Pueyo ostentó el 3 por ciento de la entidad financiera, relación que perduró hasta su muerte, sobrellevando las vicisitudes judiciales de ambos. Entre otros vaivenes vivió una fallida alianza con Globalia y un largo conflicto con su presidente, Juan José Hidalgo, entre  2007 y 2011, que le supusieron un duro golpe, ya que sus hoteles quedaron vacíos, puesto que una acción legal le impedía vender, dañando a Cancún, pues Oasis representaba casi el 15 por ciento de las habitaciones ofrecidas.

Fotografía: Pedro Pueyo (foto Latitud 21).

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