El Vicepresidente regional de IATA informa sobre los efectos del parón aéreo en Argentina

El Vicepresidente de la organización, Peter Cerdá expresó mediante una videoconferencia, temas específicos referentes a la región  y a la República Argentina en particular: “Necesitamos alivios inmediatos de parte del Gobierno, como se ha hecho en otros países. Las aerolíneas que operan en la Argentina no van a estar en condiciones de continuar sus operaciones a los niveles anteriores a esta crisis y, en el peor de los casos, podrían dejar de existir por completo, mientras que algunas internacionales dejarán de operar en Ezeiza. Esta asistencia significa asegurar las cadenas de suministro esenciales por vía aérea, preservar el mayor número posible de puestos de trabajo y garantizar que la conectividad y el turismo puedan recuperarse rápidamente»

Cerdá  estimó que por la «paralización» del sector, las aerolíneas que operan en el país resignarán este año ingresos por US$ 2.400 millones en comparación con 2019 y se pondrán en riesgo 15.000 empleos directos.

El ejecutivo recalcó la necesidad de apoyar a la industria: “las ayudas deben ser transparentes y para todos. Ayudar a una sola compañía no va ayudar al bienestar del país ni a su economía y rompería la cadena de costos”.

La industria del transporte aéreo en Argentina aporta 12 mil millones de dólares al PBI del país y sostiene unos 329.000 puestos de trabajo directos e indirectos. En total, 2,1% del PIB de Argentina se sostiene con los insumos del sector del transporte aéreo y los turistas extranjeros que llegan por vía aérea.

Además, Cerdá dijo que: «es necesario que el gobierno defina una agenda económica para aportar al sector, porque, por ejemplo, la mayoría de las compañías aéreas tienen una liquidez a principio de año para dos o tres meses, y en este momento no están en condiciones de volver a iniciar la operación, si no reciben un aporte o ayuda económica».

En relación al grupo sectorial,  el ejecutivo afirmó es una actitud muy positiva pero que «va a tener que ejecutar decisiones muy rápido, porque ya llegamos tarde. IATA envió la primera carta solicitando ayuda al Gobierno el 12 de marzo», señaló.

Asimismo, la organización internacional IATA comunicó una serie de recomendaciones para que se tengan en consideración, y transformar a la aviación en el motor de la recuperación manteniendo conectividad y reforzando el comercio exterior siendo un socio económico importante para restablecer el bienestar del país.

Es decir, explican que la gravedad de esta situación hace imperioso el apoyo del Gobierno nacional para salvaguardar la liquidez que permita a las líneas aéreas sobrevivir a esta crisis y, por consiguiente, proteger los miles de empleos directos e indirectos generados por el transporte aéreo, así como el flujo de turistas y negocios al país.

Conjuntamente, entre las medidas sugeridas se solicitan líneas de créditos blandos y paquetes de ayuda directos, aplazamiento de las obligaciones tributarias e impuestos sobre la renta, reducción de las tasas y costos operativos y eliminación del impuesto del 30% sobre la compra de pasajes internacionales.

Finalmente desde la IATA consideraron que ayudaría a las empresas del sector «flexibilizar la aplicación de las normas de protección al usuario» que rigen para las compensaciones y multas generadas por posibles demoras o cancelaciones de vuelos.

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