Comienzan trámites en Uruguay para vender el polémico Hawker 700 A presidencial comprado en 2018

El Ministerio de Defensa Nacional y la Asociación de Rematadores, firmarán en las próximas horas un convenio para subastar el  vetusto Hawker adquirido a mediados de 2018 en medio de la controversia. El ministro Javier García, tras reunirse con el presidente, Luis Lacalle Pou,  comunicó :»Hemos procesado durante estos días previos, en el medio del trabajo que venimos haciendo, todos los aspectos técnicos y formales para llegar a un acuerdo y comenzar la subasta del avión. Esperamos que se haga a la brevedad y que se puedan volcar los fondos a la Fuerza Aérea Uruguaya». El jerarca ,recordando la saga de vuelos realizados en las últimas semanas por la FAU, repatriando uruguayos o trasladando ciudadanos extranjeros al exterior, debido a la pandemia, agregó:  «Hicimos once vuelos humanitarios y el avión presidencial no hizo ninguno por la sencilla razón de que no es útil a estos efectos».

La aeronave había sido publicitada desde los dos gobiernos anteriores- el de José Mujica, durante el cual se iniciaron gestiones, y el de Tabaré Vázquez que lo adquirió- como avión “multipropósito” y hasta “ambulancia” (por lo cual, y para evitar cuestionamientos por la escasísima capacidad médica en su configuración, se le adquirió una camilla articulable a 90.000 dólares en el exterior, en la práctica casi no utilizada).

Pese a que el valor de mercado de este modelo, de 1979, no llega al medio millón de dólares, aún con mejoras y óptimo mantenimiento, su cotización inicial, durante la administración Mujica, fue de 2.500.000 dólares. Posteriormente, Vázquez manda a convocar una licitación cuyas condiciones fueron escandalosas (que el avión tuviera una altura interna de 1.74 metros y matrícula nacional previa, siendo la única en cuestión localmente), quedando la empresa Floridian, subsidiaria de Autolíder (Mercedes Benz Uruguay, Lamborghini y Porsche) como único y previsible postulante. Tras concretar la operación ,se llegaron a iniciar juicios a la poca prensa especializada que cuestionó la transacción, inclusive con el concurso de indebidos interrogatorios policiales y otras presiones, sin éxito por parte de Autolider, que finalmente cobró 1.011.000 dólares por el aparato.

Además de lo erogado, hubo que gastar en mantenimiento del reactor, más de 1.500.000 dólares, soportando también, largos períodos de inactividad en Buenos Aires, a la espera de ciertos repuestos. Finalmente, el Hawker no sólo realizó escasísimos vuelos de carácter médico, sino también ,pocos traslados gubernamentales, volando menos de 500 horas en los últimos 15 meses. (Javier Bonilla)

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