Binter expone en Bruselas su estrategia de sostenibilidad ambiental

Binter ha participado en el foro sobre Conectividad Sostenible que ha tenido lugar en el Parlamento Europeo, bajo la organización de la ERA (Asociación de Aerolíneas Regionales Europeas), para visibilizar el trabajo y las iniciativas que las aerolíneas europeas llevan a cabo para reducir su huella ambiental.  Juan Ramsden, en una ponencia titulada ¿Vergüenza por volar? ¡Necesito volar! expuso las medidas que la compañía ha puesto en marcha en favor de una mayor sostenibilidad, entre las que se incluye la renovación de la flota y de los equipos de tierra y la reducción de plásticos de un solo uso en el servicio a bordo, entre otras.

“En Binter hace años que somos conscientes de la importancia de reducir el impacto de nuestra actividad sobre el medio ambiente y estamos realizando una gran inversión para mejorar día a día y hacerlo sin mermar una conectividad que para nuestros usuarios, que en su mayoría habitan en islas, es imprescindible”, señaló Ramsden.

Junto a la compañía canaria participaron también otras aerolíneas como Braathens Regional Airlines o Widerøe, además del fabricante ATR, que abordaron, entre otros temas, el futuro de la aviación, los biocombustibles, la descarbonización y el vuelo eléctrico. En el encuentro también estuvieron presentes el presidente de ERA, Andrew Kelly; el jefe de Medio Ambiente de Eurocontrol, Andrew Wat; el asesor Principal de Medio Ambiente y Sostenibilidad de EASA, Kai Bauer; así como los eurodiputados Andor Deli, de la Comisión de Transportes y Turismo, y Edina Tóth, de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, que colaboraron en la organización del foro, y la eurodiputada Marian-Jean Marinescu, miembro de la Comisión de Transportes y Turismo.

Desde la ERA se quiso poner de manifiesto que la aviación actualmente representa el 2 % de las emisiones de carbono en todo el mundo, mientras que contribuye con más del 4 % del PIB mundial. La industria ha mejorado su eficiencia de combustible en un 52 % y los aviones se han vuelto un 75 %  menos ruidosos en los últimos 30 años. Sin embargo, la descarbonización de otras industrias, junto con las proyecciones de crecimiento para la aviación, ejerce una presión social adicional sobre la industria para cumplir con sus responsabilidades medioambientales globales.

En esta línea, Montserrat Barriga, directora general de ERA, mostró su preocupación sobre el actual debate que existe en la UE en relación a la posibilidad de aplicar impuestos para reducir la demanda de tráfico aéreo, asegurando que “Los pasajeros valoran los beneficios que aporta a nivel económico, cultural y personal” y que, por tanto, “no solo quieren continuar viajando, sino que también deben hacerlo, y se puede hacer de una manera más sostenible”.

En este sentido aseguró que “para que los objetivos de sostenibilidad y los requisitos de conectividad sean compatibles, necesitamos incentivos públicos que permitan el avance tecnológico: hacer que los combustibles sostenibles estén ampliamente disponibles y que los aviones eléctricos comerciales sean una realidad. Volar no es una simple elección sobre volar o no volar, se trata de volar de forma sostenible».

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