López Obrador dio banderazo al inicio de las obras del aeropuerto civil-militar de Santa Lucía

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio el banderazo para iniciar la construcción del aeropuerto civil-militar de Santa Lucía que será bautizado como “General Felipe Ángeles” (AIGFA). El mandatario y también Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas acudió a la Base Aérea Militar Número 1 de Santa Lucía (BAM-1) acompañado por los secretarios de la Defensa Nacional (Sedena), general Luis Crescencio Sandoval, de la Marina-Armada de México (Semar), almirante Raúl Ojeda Durán, de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, y del general Gustavo Vallejo Suárez, director de la obra.

En la BAM-1, frente a López Obrador y sus acompañantes, 60 vehículos de maquinaria pesada y vehículos militares para la construcción, así como 60 ingenieros militares, 450 soldados de ingeniería militar saludaban al comandante supremo en una mañana lluviosa, nublada y con cielo cerrado, como marco para el banderazo que marcó el inicio simbólico de las obras del AIGFA.

En ese escenario, Obrador anunció que el aeropuerto deberá estar terminado el 21 de marzo de 2021, esto es en dos años y medio.

El presidente calificó el jueves 17 de octubre como “un día histórico” para el país y comprometió al general Gustavo Vallejo Suárez, responsable de la obra del futuro AIGFA, a entregar el aeropuerto ya terminado y verificado por todas las autoridades aeronáuticas, ambientales, de comunicaciones y transportes para, ahora sí, poner en funciones la terminal aérea.

El costo del aeropuerto General Felipe Ángeles será de 75 mil millones de pesos (3.512 millones de euros), pero a esa suma se le deberán agregar 100 mil millones de pesos (alrededor de 4. 683 millones de euros) por concepto de pagos relacionados con el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM).  “Nos ahorraremos 120 mil millones de pesos, porque el aeropuerto de Texcoco iba a costar 300 mil millones de pesos (14.049 millones de euros) y eso sin contar lo que se hubiera incrementado al final, agregaba Obrador.

Contento y sonriente por haber superado los 147 amparos interpuestos por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (/MCCI) en contra del aeropuerto, a los que calificó como legaloides, el mandatario dio el discurso más largo en lo que va de su mandato y al final del acto hasta cantó el himno nacional, cosa que no hizo al inicio de la ceremonia y no acostumbra hacer en los demás actos oficiales.

López Obrador reconoció que para poder seguir adelante con el proyecto del Aeropuerto Felipe Ángeles, se tuvo que recurrir al argumento de la seguridad nacional, para que no hubiera forma de detener las obras, dijo.

Además, anunció que la construcción del AIGFA se transparentará por completo a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la cual irá publicando para toda la ciudadanía la manera en que se gastarán los recursos asignados. Apenas el pasado 10 de octubre se conoció que la Sedena había reservado por cinco años toda la información, cualquier dato sobre el proyecto de construcción del AIGFA. Obrador fue cuestionado sobre esto al conocerse la decisión. El presidente dijo que la Sedena seguramente había dado esa respuesta por mero trámite, pero aclaró que todos los datos serían abiertos a la ciudadanía. En santa Lucía lo confirmó.

El presidente y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas llegó a la BAM-1 con una agenda muy apretada, hizo un ajuste de tiempo y subió al presídium para iniciar el acto que tanto esperó. Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la Presidencia de la República, fue el primero en hablar y ponderó el inicio (simbólico) de las obras en el AIGFA calificándolo como una victoria del gobierno federal. Pidió seguir adelante sin más divisiones, esto en referencia a la ola de amparos interpuestos por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) para tratar de frenar las obras en Santa Lucia y hacer que se retomaran las de Texcoco.

Tratemos de corregir los errores, ahora que se gobierna con la primacía de la ley y no al capricho de algunos. Aquí, hoy, ya todos somos iguales, dijo Scherer. El general Gustavo Vallejo Suárez, designado por el alto mando como director de la obra en Santa Lucía, fue el segundo orador y aseguró que ya se cuenta con todos los estudios y permisos para iniciar la obra. “Contamos ya, con los estudios necesarios, la ingeniería, los recursos económicos y un avance sustancial en los proyectos ejecutivos, que nos permiten iniciar los trabajos”, dijo el ingeniero militar.

El diseño y planeación de este gran aeropuerto, se está llevando a cabo en estricto apego a las normas y métodos recomendados por la organización de aviación civil internacional y leyes aeronáuticas, así como las mejores prácticas en materia aeroportuaria a nivel mundial, aseguró.

Vallejo detalló algunas de las características de la terminal aérea que estará inter conectada con el Aeropuerto Internacional de Toluca y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

El AIGFA tendrá, entre otras cosas, una instalación aeronáutica con pistas, plataformas y calles de rodaje en concreto hidráulico, con capacidad para operaciones aéreas simultaneas, con características y performancias equiparables a los grandes aeropuertos internacionales, para transportar pasajeros y carga hasta lugares lejanos, equipada con sistemas modernos de iluminación y ayudas a la navegación, para aterrizajes y despegues seguros aun en las condiciones mas desfavorables de visibilidad.

Dispondrá también de una terminal aérea icónica, racional y sencilla, construida a base de un sistema modular, con amplios espacios que faciliten el flujo de pasajeros en su interior, así como de una gran y diversa zona comercial, en su conjunto operada por sistemas sustentables, promoviendo el uso de luz y ventilación natural, que se traducen en el manejo eficiente de energía.  El general anunciaba que la obra estaría terminada en abril de 2021, pero minutos más tarde el presidente López Obrador hizo cuentas y en su intervención dijo que como aquí hay palabra de honor y compromiso, pues le voy a pedir (al general) que el aeropuerto lo podamos tener listo para el 21 de marzo. Sorprendido, Vallejo tomó nota, sonrió y aplaudió, como todos en el presídium, el reto del presidente.

De acuerdo con la Sedena, en la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles participarán más de 600 militares especialistas, entre ellos 60 ingenieros militares, y se contratarán cerca de 10 mil trabajadores. ( Jorge Alejandro Medellín, México)

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