Estrictas condiciones de EASA para que pueda volver a volar el 737 MAX

EASA (European Aviation Safety Agency) ha establecido condiciones estrictas para permitir que los birreactores 737 MAX de Boeing vuelvan a los cielos, en un signo de la profundidad de la brecha que está surgiendo entre los reguladores después de dos accidentes mortales. Los europeos tienen tres condiciones previas para aprobar los cambios de diseño, aumentando la presión sobre la FAA (Federal Aviation Administration): que cualquier cambio de diseño realizado por Boeing esté aprobado y sea obligatorio por EASA; que se complete una revisión de diseño independiente adicional a la realizada por la FAA y que las tripulaciones sean entrenadas adecuadamente.

Patrick Ky , director ejecutivo de EASA, dijo en marzo que la agencia haría su propio estudio de la seguridad de los MAX y no permitiría que el avión reanudara el servicio hasta que estuviera satisfecho, independientemente de lo que decidiera la FAA. EASA también continuará analizando cualquier información nueva que surja sobre los accidentes, en los que 346 personas murieron en Etiopía en marzo e Indonesia en octubre. No es inédito que EASA lleve a cabo su propia revisión de seguridad, pero es inusual y subraya la división entre reguladores tras las dos catástrofes.

La agencia FAA recibió críticas intensas por ser el último regulador importante en obligar la parada de los 737 MAX tras el siniesro de Ethiopian Airlines el 10 de marzo, así como por su papel en la certificación de la aeronave. Estados Unidos defiende el sistema actual, mediante el cual los principales reguladores aceptan la certificación de los demás como una cuestión de rutina. Argumentan que si cada país insiste en sus propios chequeos para nuevos aviones, podría duplicar o triplicar el costo de un avión y aumentar el precio de los billetes para los pasajeros.

La FAA, que organizó una cumbre de Texas, dijo que no necesita el acuerdo de otros reguladores antes de aprobar la solicitud de Boeing para que los MAX vuelvan a volar. La gran preocupación en Estados Unidos es que China va a utilizar esta situación para comenzar a cerrar sus cielos a los aviones de Estados Unidos, como una forma de impulsar su propia industria aeronáutica. Boeing asegura que ha completado los trabajos en una solución de “software” dirigida a prevenir futuros desastres en el llamado sistema de aumento de características de maniobra (MCAS), que ha estado en el centro de las investigaciones de los dos accidentes y de otros incidentes no mortales.

Fotografía: 737 MAX 9 de Lion Air.

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