Hangar de pintura en Palma de Mallorca

El aeropuerto de Palma/Son Sant Joan contará a partir de marzo con un hangar de pintura de aviones, gestionado por SEM Aerospace -presidida por Félix Baragaño, que ocupa el mismo cargo en la Cámara de Comercio de Gijón-, que resultó concesionaria del antiguo edificio de 2.500 m2. que utilizó primero Spanair y después Air Europa (a través de SELIMA), según la concesión otorgada por AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), que valora este proyecto como importante para reforzar la actividad industrial del aeródromo. La sociedad, tras formar a los trabajadores mediante un acuerdo con la Cámara de Comercio de Mallorca, iniciará su actividad entre febrero y marzo. Ante la falta de disponibilidad del hangar de pintura de Iberia de sus instalaciones madrileñas de La Muñoza, las aeronaves se tienen que desplazar desde hace años a instalaciones similares en Irlanda, Francia, Alemania o el Reino Unido para realizar todas las labores de decapado y repintarlos.

Las instalaciones se entregaron a SEM en marzo 2017 para iniciar las obras de acondicionamiento. En el pliego del concurso se estipuló que el nuevo hangar debería estar operativo en septiembre de 2018, pero la empresa precisó que comenzará a operar durante el primer trimestre. El pintado de un avión es una de las actividades más caras y delicadas, puesto que afecta de lleno a la seguridad y vida de un avión. La nueva actividad creará 40 puestos de trabajo cualificados en el hangar, que han recibido un curso de formación específico dentro del programa PICE de la Cámara de Comercio de Mallorca, y tiene la cobertura de Globalia en el certificado de la Parte 145 para pintar aeronaves, cuyos técnicos supervisarán la salida del avión recién pintado, mientras no cuenten con el suyo propio. Los modelos de avión que acogerá el hangar serán del tamaño máximo de los Airbus A320 y Boeing 737.

El objetivo del plan de negocio es poder realizar el pintado de un avión en una semana y cuando esté a pleno rendimiento su capacidad será entorno a los 40 anuales, si bien durante 2018 las aspiraciones consisten en decapar y pintar 24. Para ello necesita tener todos los permisos en materia medioambiental, ya que se utilizan productos químicos y pinturas especiales para lograr un trabajo técnico perfecto y estas labores no deben suponer un incremento de peso. Esta actividad industrial es muy cara, ya que el repintado de un avión a precios de mercado ronda, como mínimo, los 100.000 euros, cifra que puede crecer en función de la demanda de las propias aerolíneas o propietarios de reactores ejecutivos. El proyecto del hangar surgió con el auspicio de la sociedad Nanocom, fundada por Eduardo Ferrer, que asegura que SEM «se apropió del proyecto y ha incumplido todos los acuerdos, por lo que adoptaremos las medidas legales oportuna en defensa de nuestros intereses».

Fotografía: En esta vieja foto se aprecia en el primer plano de la plataforma de la izquierda el hangar que ha ocupado SEM Aerospace.

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