Carbures refuerza su posicionamiento industrial con una nueva fábrica en Madrid

Carbures refuerza su posicionamiento industrial con una nueva fábrica en Getafe (Madrid), que duplicará la capacidad de producción de su actual de Illescas (Toledo), de 4.563 m2., que asumirá. Referente europeo en la fabricación de piezas de avión en materiales compuestos, la abrirá en 2019, contando con 11.253 m2. (10.253 destinados a actividad fabril y el resto a oficinas) sobre una superficie total de 17.000 (que inclyen otros servicios para empleados y clientes, como un aparcamiento), y estará situada en Getafe, próxima a Airbus, en el polo aeronáutico central español, el más importante junto con el de Sevilla, donde también opera. El inicio de la adaptación de la nueva fábrica supone uno de los mayores hitos industriales de la compañía en sus más de 18 años de historia.

Será así una compañía más competitiva y reducirá sus costes de producción. A pleno rendimiento, una fábrica de esa superficie puede dar empleo a 250 personas y fabricar miles de piezas de avión en materiales compuestos cada año. El inicio de las obras de adecuación de la nueva planta de Getafe está previsto para este mismo y tendrán un plazo de ejecución de alrededor de 17 meses. La empresa cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de Industria en forma de créditos blandos para ellos. La compañía va a disponer de una de las plantas de fabricación de piezas en materiales compuestos más modernas del mundo, tanto en su diseño industrial como en tecnología y procesos de fabricación. Si hace unos 15 años, los aviones llevaban entre un 10 y un 15 por ciento de piezas en esos elementos, el porcentaje se ha incrementado ahora por encima del 50 y la tendencia sigue cogiendo altura.

Eso tuvo su reflejo directo en los procesos de fabricación de Carbures, que, en 2016, batió su record de fabricación de piezas de avión con 45.695 unidades (frente a las 39.322 piezas del año anterior). De ellas, Illescas hizo 36.367.Su división Aerospace & Defense de la compañía cerró la primera mitad de 2017 con unos resultados positivos de fabricación y que tuvo unos ingresos de 37,9 millones de euros al cierre de 2016. Esta nuevo instalación estará dotada de la última tecnología e incluirá nuevos procesos de fabricación y equipamientos tecnológicos, incluyendo de pintura (576 m2.), acabado y montaje (795), con lo que podrá ofrecer un servicio de calidad más amplio y completo a los grandes fabricantes de aviones y Tier 1 aeronáuticos, pasando a tener el control completo de los procesos productivos, desde la ingeniería de las piezas hasta el ensamblaje final de estructuras mayores, lo que le otorga una mayor autonomía, consiguiendo una reducción de costes hasta en un 10 por ciento.

Sigue la filosofía “lean manufacturing” que ha implantado hace años y con la que diseñó su planta en Jerez de la Frontera (Cádiz), con la cual el flujo de producción es lineal, minimizando las pérdidas de tiempo, materiales y procesos. En cuanto a su equipamiento, un nuevo autoclave de 10 m. de largo se sumará a los dos que operaban en Illescas, de 15 y 2,5 m. de longitud. Esto implica que tendrá la capacidad de trabajar en programas con piezas de tamaño medio y, eventualmente, multiplicará su actual volumen de negocio. Centrada en materiales compuestos (como la fibra de carbono), sigue reforzando su posición como líder global entre los Tier 2, siendo proveedor para los principales Tier 1 a nivel global, además de suministrar estructuras de forma directa a fabricantes chinos. El traslado viene determinado por la limitación de crecimiento de la planta toledana, debida a sus características físicas, y por la cercanía que existirá con el cuartel general de Airbus Operations en Getafe.

Fotografía: Instalaciones de Carbures en Illescas.

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